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Copa Mundial Femenina

Quien es Megan Rapinoe, la goleadora de EEUU que enfada a Donald Trump

8:40 GMT-5 29/06/19
Megan Rapinoe Shorthand
La delantera, que ha marcado todos los goles del equipo en eliminatoria en el Mundial, es la líder en el campo y la portavoz fuera de él

Marcó el gol, uno más, y Megan Rapinoe se fue al fondo del campo. Abrió los brazos como Kate Winslet en Titanic, levantó el mentón y miró al horizonte. La imagen a los pocos minutos era tendencia en Twitter, donde pronto se convirtió en meme. Normal, millones de estadounidenses estaban viendo el partido y en no pocos casos llegaron a la pantalla gracias a Rapinoe, que es la estrella -los cuatro goles en eliminatorias de este Mundial han sido suyos- y también es la portavoz y el emblema

"¡Vamos gays!", gritó tras marcar el segundo gol contra Francia, que sería definitivo para meter al equipo en semifinales del campeonato. "No puedes ganar un campeonato sin gays en tu equipo, nunca se ha hecho, nunca. ¡Es ciencia!", explicaba después. Rapinoe quería visibilizar así al colectivo LGTBI en el mes del orgullo. Ella tiene novia, la brillante baloncestista Sue Bird. "Para mi ser gay y jugar el Mundial en el mes del orgullo es muy bueno"

Rapinoe, con su pelo corto de color morado, representa una de las futbolistas más importantes del mundo, quizá la que más, pero su importancia no está solo en su capacidad como jugadora sino en la manera que tiene de dirigir al equipo. Hace unos meses fue la más combativa en el intento del equipo femenino de tener las mismas primas que el masculino en este mundial, su posición fue tajante argumentando, además, que en Estados Unidos es más popular el fútbol de ellas que el de ellos. No se muerde la lengua, solo hay que preguntarle al presidente del país

"No iré a la jodida Casa Blanca", decía tras la victoria de su selección contra España. Antes era costumbre que todos los equipos deportivos exitosos fueran a visitar al presidente, pero la llegada de Donald Trump al poder ha cambiado eso. Demasiado controvertido, demasiado polarizado, para que la tradición pudiese funcionar con normalidad. Su ira es célebre en todo el mundo y en esta ocasión su reacción no sorprendió por su calma. Trump contestó a la frase de Rapinoe con una serie de tuits en las que aseguraba que había sido poco respetuosa con el país y su bandera.

No parece que la furia de Trump vaya a cambiar el parecer de Rapinoe. "Mantengo lo que dije el otro día, solo quitaría el taco, porque a mi madre le dio mucha vergüenza"; comentaba entre risas estos días. Y, más allá de eso, articuló el discurso que le lleva a esa forma descarada de ser: "Me motiva la gente que lucha por las cosas. Cojo mi energía de intentar demostrar a todo el mundo que está equivocado", ha dicho recientemente. 

Todas las semblanzas de Rapinoe destacan una cosa: está tremendamente segura de sí misma. A diferencia de muchísimos otros deportistas, ella no se va a parar a esconder en lo que cree, aunque detrás de los titulares sepa expresar matices. "Espero utilizar esta opción para hacer el bien, que cuando deje el juego el fútbol sea un lugar mejor, que el fútbol sea un lugar mejor. Por eso yo les digo a mis comoañeras que piensen mucho en darle la publicidad a una Administración que no siente del mismo modo y que no pelea por las cosas por las que peleamos nosotras".  

Algunas de sus compañeras ya están en esa línea. Ali Krieger, defensa en el equipo, ha sido tan clara como su amiga Rapinoe en su rechazo a Trump: "Al Presidente le enfadan las mujeres a las que no puede controlar"