A lo largo de sus 26 años de carrera profesional, Óscar Pérez Rojas demostró que podía ocupar un lugar prestigiado en la historia del futbol mexicano, por su trayectoria con Cruz Azul y la Selección mexicana.
El Conejo ha puesto fin a su paso como futbolista en un partido de homenaje con la Máquina, al chocar con los Diablos Rojos del Toluca en el Estadio Azteca, inmueble con una magnitud del lugar donde siempre quiso despedirse.
Enrique Meza fue el responsable de dar inicio a la carrera del Conejo, al darle sus primeros minutos en un terreno de juego con la indumentaria celeste, que lo deja en la memoria de una infinidad de aficionados.
Pero Óscar cargará consigo con un curioso apodo, que es una huella con los seguidores al balompié: El ‘Conejo’, por motivos que muchos desconocen, incluso que no lo tienen en mente.
Y es que así lo denominaron por la forma para lanzarse por el balón, la agilidad y flexibilidad para buscar la pelota, así como la manera de saltar para desviar cada disparo que se le avecinaba.
Ahora, el escuchar Conejo no es más que tener en la memoria a aquel hombre que ganó dos Copa Oro y una Copa Confederaciones con el Tri mayor.


