No funcionó. Nicolás Castillo no dio con el tono en el Chile - Paraguay y fue el primer jugador del que prescindió el cuerpo técnico liderado por Juan Antonio Pizzi, el mismo que se convenció del presente del ex Universidad Católica y le dio una camiseta de titular en Macul.
Con la número 22 en la espalda, la participación del ariete se redujo a doce toques al balón. En las seis entregas que realizó (en 56 minutos), alcanzó una precisión de 66.7% (datos de Opta).
Castillo no se generó ninguna chance frente al arco de Antony Silva. Tampoco logró asociarse con Alexis Sánchez y Eduardo Vargas. Este último, de hecho, fue el único de los tres del ataque que retrocedió algunos metros para hacer jugar a la gente de afuera, llámese Aránguiz, Isla y Beausejour, que intentaron hacer llover los centros. En general, lo buscaron poco.
Una mezcla de aplausos y pifias despidió al goleador de Pumas, que vivió una faena imposible ante el cerrojo que lideró Paulo da Silva. El 0-2 de Víctor Cáceres fue el momento en que Pizzi entendió que necesitaba sumar experiencia. Esteban Paredes finalizó el partido como 9. Y le anularon un gol por una posición de adelanto.

