Hoy es el día que toda la vida pensamos que nunca llegaría y para el cual siempre supimos que jamás estaríamos preparados. Cada un minuto es repetirse hacia adentro “por favor, tiene que ser mentira”, y girar la cabeza hacia la TV para confirmar y reconfirmar que no se trata de la peor de todas las pesadillas. Explosión por dentro y por fuera. Dolor, llanto desconsolado, gritos de furia contra este interminable año de mierda en toda la extensión de la palabra.
Los grandes momentos en la vida de Diego
Se fue el más grande de todos los tiempos. El más argentino de los argentinos. El más humano de los dioses. Se nos fue Diego Armando Maradona, el ídolo máximo de los futboleros y también de muchos que apenas si saben que la pelota es redonda. El que trascendió por lo que fue como futbolista, pero también como persona, aunque algunos nunca hayan entendido lo que significaba estar en sus zapatos.
Getty ImagesEsta vez no hubo gambeta milagrosa como en Punta del Este hace dos décadas, ni como en la Clínica Suizo-Argentina 2004. Aunque siempre fue un guerrero inagotable, esta vez ya no tenía fuerzas. Diego venía de demasiados golpes al corazón en los últimos años, especialmente tras la pérdida de Doña Tota -en 2011- y Don Diego -en 2015-. Por eso se quebraba en mil pedazos cada vez que recordaba o le nombraban a sus viejos. Por eso en los últimos tiempos eran más los momentos en los que se lo veía triste y enojado que los instantes de sonrisas y felicidad.
Como si hubiese estado organizado desde el cielo, las últimas ráfagas de alegría de Maradona fueron en su tierra y estuvieron directamente vinculadas a la pelota. En Gimnasia volvió a oler el aroma del césped desde adentro y a sentir que seguía siendo parte del fútbol. Pese a todas las dificultades de salud, durante el último año disfrutó de una gira despedida por casi todas las canchas del fútbol argentino. Placas, tronos, homenajes y ovaciones en todos los rincones del país. Su país al que amaba y defendía como pocos.
Que disculpen todas las otras efermérides, pero el 25 de noviembre de ahora en adelante será una fecha históricamente triste. Se nos fue el Diego, quedará por siempre su leyenda. Eternamente gracias, Maradona.

