Antes de la sentencia de la Comisión Independiente, el Manchester City y la Premier League habían entablado negociaciones reservadas para intentar alcanzar un acuerdo y evitar sanciones deportivas extremas como el descenso o la retirada de títulos, como revela Bloomberg. La propuesta sobre la mesa contemplaba el pago de una sanción económica de enorme magnitud, una solución que habría permitido al club cerrar el caso sin implicar ninguna admisión formal o legal de culpabilidad.
LA DECISIÓN - Pero los dirigentes de Etihad rechazaron cualquier tipo de compromiso que pudiera siquiera resquebrajar su línea defensiva. Con tal de reivindicar su total desvinculación de las acusaciones y reiterar su inocencia, la directiva del Manchester City interrumpió las negociaciones, optando por rechazar la sanción económica para ir al choque frontal. Un movimiento intransigente que precedió al recurso oficial presentado el 1 de octubre de 2026 y que ahora expone al club a las duras decisiones de la justicia deportiva.

