El delantero belga Romelu Lukaku celebró la remontada histórica ante Senegal, que dio a los «Diablos Rojos» el pase a octavos del Mundial 2026.
Lukaku marcó el 2-3 en el 86’, iniciando la remontada que elevó su cuenta a dos goles en este Mundial y 92 con Bélgica.
Tras el partido, Lukaku declaró al diario belga HLN: «Estoy harto de este tipo de partidos», y añadió sonriendo: «Ha sido muy agotador, pero hemos mostrado carácter y valentía. Estas victorias unen al grupo y son las más bonitas para nosotros y nuestra afición».
Elogió el nivel de Senegal y la consideró uno de los rivales más duros del torneo.
Y concluyó: «Senegal es una de las mejores selecciones de este Mundial. Tiene gran calidad técnica, fuerza física y una organización táctica excepcional, así que el partido fue muy difícil, pero al final se impuso nuestro espíritu de equipo, nuestro entusiasmo y nuestra determinación».
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Ha salido como suplente por tercera vez en el torneo, pero su impacto sigue siendo decisivo, lo que le llevó a recordar con emoción a su padre fallecido.
«Creo que mi padre me ayuda desde el cielo», afirmó.
Además, explicó por qué cedió a Tielemans el penalti decisivo en la prórroga, pese a que en un principio parecía el lanzador designado.
Explicó: «¿Quería lanzarlo? Sí, pero mentalmente aún no estoy preparado para asumir la responsabilidad de un momento tan difícil y decisivo, así que preferí dejárselo a Yuri. El equipo está por encima de todo».
