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Los motivos de la "ley del silencio" en el vestuario del Valencia CF

3:50 GMT-5 17/09/19
Albert Celades Anil Murthy Valencia
Se trata de una medida de protesta por la falta de sensibilidad de la propiedad de Singapur

¿Cuales son los motivos de la ley del silencio impuesta por el vestuario del Valencia CF? En Goal aportamos las claves de la decisión de la plantilla valencianista, evidentemente molesta con el fondo y las formas del despido del que hasta hace pocos días era su entrenador, Marcelino García Toral. 

La ley del silencio. El vestuario, dolido por el despido de Marcelino García Toral, ha optado por no hablar en las conferencias de prensa. Nadie de la plantilla compareció ante los medios después del partido del Camp Nou y nadie lo hizo en la previa de Champions ante el Chelsea. No se trata de una medida contra Albert Celades, ni contra la institución. El vestuario asume las multas económicas derivadas de su silencio – así se lo han hecho saber empleados del club, que hasta última hora intentaron convencer a los jugadores para que hablasen, sin éxito-, pero no va a dar un paso atrás: los jugadores entienden que no deben salir a hablar si decir la verdad les puede perjudicar. Y además, entienden que el silencio es la mejor arma para protestar y denunciar la falta de sensibilida de una propiedad que, de esta manera, ve dañada su imagen y línea comercial.

Un vestuario comprometido. Se puede ser partidario o detractor de la figura de Marcelino, pero a nadie escapa que el vestuario del Valencia CF moría y mataba por él. Es un hecho. Cuesta recordar un técnico que haya calado tan hondo en ese vestuario. Dani Parejo, Rodrigo o Garay han sido los jugadores que más se han mojado con el asturiano, de tal manera que, en público y en privado, han dado un paso al frente para censurar su despido y alinearse junto al que siguen considerando, pase lo que pase, su entrenador. La plantilla se siente traicionada por Peter Lim.

Lo peor, las formas. Los pesos pesados siguen sin comprender cómo es posible que la propiedad prescindiera de Marcelino después de haber ganado un título. Una de las cosas que más han dolido en el vestuario han sido las formas del cese. Los futbolistas del VCF son conscientes, según pudo contrastar Goal, de que Singapur quería despedir al asturiano por carta, ya que ningún empleado quería decirle cara a cara al asturiano que el dueño le había fulminado. Es más: fuentes del vestuario consultadas por Goal confirman que una de las cosas que más ha dolido es que nadie del club haya ofrecido al vestuarior una explicación oficial de los motivos del cese de Marcelino.

Pidieron un cara a cara en Singapur. La plantilla ya quiso pedir explicaciones a Peter Lim. De hecho, según pudo saber Goal, en el momento más convulso del verano, desatada la crisis entre Peter Lim y Mateu Alemany, varios jugadores del Valencia CF reclamaron al presidente Anil Murthy y le trasladaron su voluntad de viajar a Singapur para reunirse con el dueño, porque pensaban, ya entonces, que la relación del vestuario con la propiedad se estaba agrietando y que era necesario hablar las cosas cara a cara. Singapur no accedió a su petición y decidió ignorarla.  

Una espina clavada. Varios jugadores son conscientes de que Singapur sugirió el curso pasado a Marcelino que el equipo no pelease por la Copa del Rey. La propiedad, según pudo saber Goal, también sugirió desechar la Europa League antes de la eliminatoria ante el Celtic de Glasgow. La plantilla nunca quiso tirar ambas competiciones. Se negó, le trasladó a Marcelino su deseo de luchar por ambos torneos y Marcelino se lo comunicó a Mateu Alemany. El Valencia acabó llegando a semifinales europeas y terminó ganando la Copa. A varios jugadores no se les olvida que Singapur les invitó a tirar torneos por los que ellos siempre quisieron luchar, defendiendo el prestigio del club. Y eso es una espina clavada.  

Mercado de invierno. Algunos jugadores – no todos-, consideran que el proyecto deportivo ha muerto y abren la puerta a su marcha. Creen que, sin Marcelino y seguramente sin Mateu Alemany – que negocia su salida-, no existen motivos para seguir en el club. Aunque no es el sentir de todo el vestuario, porque hay jugadores realmente identificados con el escudo, algunos tienen claro que llegaron al Valencia por Marcelino y otros, por la gestión personal de Alemany. Sin ellos en el club y si llegan ofertas en enero, las estudiarán. 

El escudo, por delante de todo. Los pesos pesados del vestuario tienen claro que deben hablar en el campo. La derrota en el Camp Nou dolió y nadie mejor que ellos sabe que su silencio ante los medios se reforzaría todavía más si lograsen estrenarse con buen pie en Europa. Los jugadores tienen claro que una cosa es la propiedad y otra, bien diferente, la institución. En estos momentos delicados, de crisis y desconfianza, los jugadores saben que deben dar un paso adelante por el bien del club. Por ellos mismos y sobre todo, por la afición, que en estos momentos está sufriendo lo indecible. Una victoria ante el Chelsea no lo arreglaría todo, pero sí aliviaría al aficionado valencianista. Ante todo, profesionalidad. Nadie quiere tirar la temporada.