La alianza liderada por la Unión Europea de Fútbol Asociación explora planes para rotar la presidencia de la Federación Internacional de Fútbol Asociación, la FIFA, entre las confederaciones continentales, con el objetivo de reducir el poder del cargo, en caso de que Gianni Infantino se vea finalmente obligado a dimitir.
La cúpula del fútbol continúa sumida en un conflicto interno a causa del plan "FIFA Forward Enterprise", que posteriormente derivó en una guerra de desgaste para apartar del cargo al dirigente suizo-italiano. Y mientras Infantino se aferra a su posición, la UEFA y sus aliados ya han comenzado a trazar planes de futuro, según informó el diario británico "Independent".
Numerosos líderes del fútbol se reunieron esta semana en Salzburgo para asistir a la Supercopa de Europa, en la primera ocasión en que pudieron reunirse de forma colectiva y presencial desde el estallido de la crisis de la FIFA, que se inició cuando Infantino anunció que pretendía vender participaciones del Mundial a inversores del sector privado.
Se entiende que el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, mantuvo varias reuniones, y la asistencia del presidente de la Confederación Africana de Fútbol, Patrice Motsepe, se consideró de especial relevancia dado el apoyo que la CAF prestó anteriormente a Infantino.
Entre los temas que, según se entiende, se abordaron en Salzburgo figuran los planes para llevar a cabo una revisión independiente de la gobernanza de la FIFA y la redacción de un documento político que defina la estructura futura y los principios del organismo.
Algunas fuentes consideran que el hecho de que esto se limite únicamente a la FIFA, sin las confederaciones continentales, resulta significativo, algo que se relaciona en parte con los planes para rotar la presidencia de la federación entre los organismos continentales, al estilo de la Unión Europea y de instituciones multinacionales similares.
Esto significa, en esencia, que la FIFA no volvería a tener un presidente con el poder de Infantino o de sus predecesores.
Esta idea se completaría, además, con un notable refuerzo de la administración que rodea a la presidencia, de modo que llegue a asemejarse a un sólido cuerpo funcionarial.
El diario británico señaló, al cierre de su informe, que la UEFA y sus aliados se centran en un cambio de liderazgo y de gobernanza en la FIFA, como mínimo exigible en esta crisis.
