Preocupa, y mucho la actualidad de la Selección mexicana. Tal y como ha sucedido en los últimos meses, el Tricolor decepcionó y empató 0-0 contra Costa Rica, en su peor cotejo al menos como local en el Octagonal.
Pasan los partidos y el conjunto nacional parece no aprender de sus errores, señalándose las mismas fallas desde hace cualquier cantidad de partidos. Jugadores en bajo nivel de forma, poca flexibilidad táctica y una intensidad que no se replica por 90 minutos.
El Tata respetó su 4-3-3, colocando en el mediocampo a Edson Álvarez, Herrera y Carlos Rodríguez, además de una línea defensiva comandada por Chaka Rodríguez, Jesús Gallardo, Héctor Moreno y Néstor Araujo.
Al mediotiempo decidió cambiar a dos de sus mediocampistas y en el segundo tiempo ingresó Gerardo Arteaga por la lateral izquierda, claras señales de que el planteamiento inicial no funcionó y debía tirar cambios sobre la marcha.
La actuación de México fue un resumen de todo lo visto en los últimos partidos del Octagonal. El cuadro de Martino no logra imponer condiciones y hoy merecía muy poco además del empate. El futbol bonito ha quedado totalmente de lado y lo más preocupante es que el desempeño no acerca al equipo a las victorias.
Si se deben destacar actuaciones, se debe señalar a Araujo, la seguridad de Memo Ochoa y el ingreso de Gerardo Arteaga. De ahí en más, ningún otro elemento estuvo a su mejor nivel
En las gradas del Estadio Azteca hicieron presencia 2000 aficionados invitados por la Selección mexicana y patrocinadores, siendo la mejor señal que ellos mismos optaron por reprobar con silbidos al Tri. Se debe revertir con urgencia la mala inercia a la que se ha entrado, conscientes que el pase al Mundial ni siquiera está asegurado a estas alturas.




