El árbitro estadounidense de origen marroquí Ismail Al-Fath acaparó la atención tras el Inglaterra-Argentina del Mundial 2026 con un gesto inusual.
Argentina venció 2-1 a Inglaterra en Atlanta y avanzó a la final del Mundial 2026.
Al terminar el encuentro, se arrodilló en el césped antes de saludar a sus asistentes y a los jugadores, una imagen poco habitual.
Días antes, la prensa inglesa lo había señalado como el “árbitro de Messi” y sugirió ayuda arbitral a Argentina.
Las críticas aumentaron al término del primer tiempo, pues no mostró tarjetas amarillas por algunas entradas violentas, sobre todo de los argentinos.
Fue su cuarto partido en este Mundial: antes dirigió Holanda-Japón, España-Uruguay y Brasil-Noruega.

