En su victoria 100 en Grand Slam, el número uno Yannick Sinner retuvo Wimbledon.
Tras ceder el primer set ante el alemán Alexander Zverev, el italiano remontó y ganó 6-7, 7-6, 6-3 y 6-4, reteniendo el título y sumando su quinto Grand Slam.
El diario «Sport» destacó los momentos clave de la final, en la que Zverev se apoyó en un servicio arrollador, cuyo primer servicio superó el 80 % de eficacia y alcanzó una media de más de 200 km/h, complicando cada juego a Sinner, que falló su única bola de rotura en el primer set, antes de que se decidiera en el tie-break, donde un solo error de servicio del italiano inclinó la balanza.
El triunfo en el primer set reforzó su plan ofensivo.
El segundo set también se resolvió en el «tie-break», pero Siner encontró respuestas al servicio rival e igualó el marcador.
Tras dos sets que superaron la hora, el ritmo bajó y Siner, impulsado por su victoria en el segundo, mejoró en la recepción.
Sinner estuvo cerca de romper el servicio de Zverev en los primeros juegos, pero sufrió presión en el séptimo, donde salvó un punto de break tras un resbalón del alemán.
Sinner superó el apuro y, acto seguido, obtuvo la recompensa: tras 34 juegos llegó el primer break, suficiente para que el italiano ganara el tercer set y diera la vuelta al marcador.
En el cuarto set se repitió el guion: arrancó lento, aceleró al encontrar la ocasión, consiguió el segundo y último break y, con ello, selló la victoria y el título.
