El PSV y Koeman evitaron que la primera Copa de Europa en color fuera del Real Madrid

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La Quinta del Buitre se quedó sin la posibilidad de levantar la ‘orejona’ en la década de los 80. El Barcelona lo consiguió en 1992.

LA ANÉCDOTA HISTÓRICA


Si hay una generación de jugadores del Real Madrid que más méritos hizo para conseguir una Copa de Europa fue aquel equipo denominado como la ‘Quinta del Buitre’, que contaba con Butragueño, Míchel, Martín Vázquez y Sanchís como base de una escuadra formada por hombres de la casa a los que se les sumaron piezas claves en esos años como Buyo, Chendo, Camacho, Gallego, Hugo Sánchez, Santillana, Tendillo, Maceda, Juanito, Santillana, Valdano, Stielike, Schuster o Hierro.

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Michel Butragueño

Muchos fueron los éxitos de aquella generación dorada y escasos los fracasos, aunque sí significativos, como el hecho de no conseguir la ansiada Copa de Europa. El Milan fue el verdugo habitual de los merengues en aquellas noches europeas, mientras que el PSV fue el que más daño terminó haciendo en aquella hornada de futbolistas y en el aficionado blanco.

La temporada 1987-88 fue la más exigente para el Real Madrid en Europa. El sorteo deparó los peores emparejamientos posibles para los madridistas, que aún sí fueron pasando de ronda. En dieciseisavos se midieron al Napoli de Maradona, con el hándicap de contar con el Bernabéu sin público por el castigo impuesto la temporada anterior.

En octavos fue el Porto de Madjer el adversario, siendo Julio Llorente, tío de Marcos Llorente, el gran héroe de aquella eliminatoria con una colosal actuación en Das Santas al que siguió un partido de vuelta en el destierro, en Mestalla, haciendo el Real Madrid de improvisado local. En cuartos esperaba un enemigo íntimo, como era el Bayern de Matthaus, Brehme y el colosal guardameta Pfaff. Superando con un 2-0 en Chamartín el 3-2 recibido en Múnich. Alargando de este modo la lista de remontadas europeas y alejando los peores fantasmas de Chamartín.

Y así llegaban a las semifinales con el PSV, que había tenido problemas de superar al Galatasaray, no tantas con el Rapid, para sufrir con el Girondins en cuartos. Tras todo lo vivido por el Real Madrid, el PSV era rival que parecía el más flojo de todos a los que se habían medido en aquella campaña continental. Un caramelo envenenado.

El PSV fue fiel al guión que se había marcado en aquella edición y maximizó el gol marcado en campo contrario. Haciendo que el tanto anotado en Madrid fuera suficiente para eliminar de forma sorpresiva a los merengues. Pese a los intentos madridistas en la vuelta, en Eindhoven, el Real Madrid no pasó del empate en ambos partidos, cayendo contra todo pronóstico ante un PSV que sabía organizarse muy bien atrás, con marcajes férreos y una gran defensa, empezando por el portero van Breukelen y la zaga formada por Gerets, van Aerle, Nielsen y Ronald Koeman.

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De este modo, el Real Madrid perdía una de las grandes oportunidades de haberse coronado campeón de Europa tras el título de 1966. De haber conseguido la primera Copa de Europa en color para el madridismo. Paradojas de la vida, sería el Barcelona el que conseguiría levantar esa primera Copa de Europa de la historia del fútbol moderno para el fútbol español, a través del tanto de un ex del PSV, Ronald Koeman, en la final de Wembley en 1992.

Real Madrid Juventus 1998 Predrag Mijatović

El Real Madrid tendría que esperar un poco más -ya en 1998- para abrir de nuevo sus vitrinas al máximo cetro europeo. Casualmente fue en los Países Bajos. En el mismo país donde la Quinta del Buitre había enterrado una de sus grandes oportunidades de ser campeones. En aquella cita de 1998, el Amsterdam Arena del Ajax como testigo, tenían enfrente a la Juventus de Zidane, posterior responsable de tres Champions. Manolo Sanchís, el último miembro de la ‘Quinta del Buitre’ que todavía era parte de la plantilla del Real Madrid, fue el encargado de levantar aquel trofeo, la célebre 'Séptima', celebrando un título en color que llegaba con unos años de retraso.

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