El barcelonismo invoca el espíritu de Tenerife: "Ojalá Míchel se marque un Valdano"

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Real Madrid
Quique Estebaranz, presente en las dos Ligas que el Real Madrid perdió en Tenerife en los noventa, da las claves de una última jornada de infarto.


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Solo queda el deseo. El Barcelona está a noventa minutos de ver cómo se le escapa la tercera Liga consecutiva después de que el Real Madrid recuperara el liderato el miércoles en Balaídos. Los blancos están a un solo punto de lograr el cetro pero la historia ya les ha dejado con las manos vacías en finales de infarto como el que se puede producir el próximo domingo. Así lo apunta Quique Estebaranz, miembro del Tenerife que privó a los blancos del título en 1992 y en 1993, en declaraciones en exclusiva a Goal. Se declara "culé" pero admite que no las tiene todas consigo.

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Pero "no porque el Málaga no lo ponga todo de su parte, porque lo hará" destaca, sino porque "el Real Madrid está muy fuerte" según advierte antes de corregirse a si mismo. "Seguramente también lo estaba hace veinticinco años... y logramos ganarles". Fueron dos partidos distintos, no obstante. En la primera ocasión, en junio de 1992, ciertos periódicos habían insinuado que era imposible que un equipo dirigido por un ex jugador del Real Madrid como era Jorge Valdano les aguara la fiesta a los blancos, entonces bajo las órdenes de Leo Beenhakker igual que hoy se habla de conspiraciones en la sombra. La realidad les puso a todos en su sitio.

Tenerife Real Madrid La Liga 1993

"Es que no estábamos acostumbrados a tener a tantos medios de comunicación pendientes de nosotros, hacía poco que el club había subido de Segunda y llegamos a la última jornada salvados" recuerda Estebaranz, que admite cómo "los primeros minutos nos sentimos cohibidos porque nunca habíamos ganado al Real Madrid, su hegemonía se notaba y queríamos apretarles pero no sabíamos como". Los blancos arrancaron como sabían, como una apisonadora. A la media hora ya ganaban 0 a 2 y el Barcelona, que recibía al Athletic Club, no tenía nada que hacer ni ganando.  "Era fácil que cualquier culé pensara que estábamos comprados después de lo que se había comentado en la prensa" señala el ex delantero, "pero entonces marqué y aquello fue un punto de inflexión, como cuando cayeron las murallas de Jericó antes de la invasión".

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Todavía faltaban unos minutos para el descanso y el Tenerife empezó a dominar al rival, que mascó la tragedia tras el gol de Ricardo Rocha en propia puerta que supuso el empate. Con este resultado el Barcelona celebraría el título si el equipo isleño mantenía el resultado. Pero no lo hizo porque el Real Madrid no empató sino que perdió después del gol con el que Pierluigi Cherubino cerró la histórica victoria local en el Heliodoro Rodríguez López. "Lo que debía ser un partido tranquilo se convirtió en un acto de lealtad al fútbol a pesar de no jugarnos nada". El propio Valdano se presentó a la sala de prensa tras el partido con un honesto "viva el fútbol" con el que quiso desarticular las cuestiones más suspicaces sobre amaños y similares.

Apenas unas semanas después, y con el equipo realizando la pretemporada en Ourense, los jugadores tinerfeños supieron que la Liga de 1993 también acabaría en casa contra el Real Madrid. "Al principio no nos lo creíamos" recuerda Estebaranz. La historia quiso que, de nuevo, blancos y azulgranas se disputaran el título de Liga en una última jornada que pasó por las Islas Canarias. "Pero esta vez teníamos la experiencia del año pasado y nos jugábamos entrar en la Copa de la UEFA" por lo que esta vez al Tenerife sólo le valía la victoria, igual que al Real Madrid si quería ganar la Liga. El resultado fue entonces de 2 a 0, con goles de Óscar Dertycia y Sebastián Chano. Los blancos volvieron a morder el polvo.

"La situación de hoy me recuerda a la de 1992 con un matiz importante, porque creo que el Real Madrid va a ganar el título, pues no me olvido cómo el empate le vale y entonces no le valía" de forma que "en el hipotético caso que el Real Madrid quisiera especular, que no suele hacerlo, puede" resume Estebaranz. De todas formas, "esto es un juego entre dos equipos que quieren ganar" y, por lo tanto, habrá que jugar. El ex del Tenerife, que en verano de 1993 pasaría a ser jugador del Barcelona, igual que Juan Antonio Pizzi, también miembro de aquel equipo, solo pide una cosa: "ojalá Míchel se marque un Valdano" este domingo.

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