Kevin De Bruyne recuperó con fuerza su brillo, después de liderar a la selección de Bélgica hacia la victoria sobre Turquía y ofrecer una actuación excepcional que coronó con el premio al mejor jugador del partido, antes de abrir su corazón para hablar sobre las razones de su esplendor y la difícil etapa que vivió la temporada pasada.
De Bruyne habló sobre su adaptación al estilo de Marc van Bommel, en unas declaraciones que llevaron una clara señal de su satisfacción con este enfoque ofensivo, sin referirse a Rudi García por su nombre, diciendo: "Es cierto que este estilo me conviene más. Siempre he estado acostumbrado a jugar un fútbol ofensivo y con intensidad, y los jugadores que me rodean tienen una gran vitalidad que me impulsa hacia adelante".
Kevin añadió, en unas declaraciones recogidas por el portal francés "Foot Mercato": "También me siento con mayor fortaleza física en comparación con la temporada pasada, y eso me ayuda a ofrecer mejores niveles".
Y pese a las críticas a las que se vio expuesto durante el pasado periodo, el capitán de la selección belga afirmó que no busca responder a ellas, prefiriendo centrarse en su nivel y evaluarse a sí mismo de forma constante.
Y dijo: "Me siento cansado, pero es fantástico jugar tres buenos partidos. Al inicio del parón internacional dije que me sentía en buena forma. La temporada pasada fue difícil, y espero continuar en esta línea".
Y sobre las críticas que le alcanzaron, la estrella de Bélgica aclaró: "No pienso mucho en ellas. Me critico a mí mismo con dureza, y evalúo mi comportamiento en los entrenamientos y los partidos. No soy el mismo jugador que era hace diez años, pero todavía puedo aportar un plus. Disfruto de mi tiempo, y eso es lo más importante".
Con esta actuación, parece que De Bruyne ha empezado a recuperar progresivamente el nivel que la afición estaba acostumbrada a verle, confirmando que su experiencia aún es capaz de marcar la diferencia con la selección belga.



