El esperado duelo entre Galatasaray y F.B. se convirtió en caos cuando Ederson vio la roja. Con 1-0 a favor de los locales, se pitó penalti en el 62'. El portero, ya amonestado, recibió la segunda amarilla por retrasar el lanzamiento.
La roja desató su ira: se encaró al árbitro y le empujó la cabeza. Las imágenes mostraron un empujón mutuo con la cabeza. El drama continuó: ya escoltado hacia afuera, el brasileño golpeó el monitor del VAR, dejando a todos atónitos.

