Según el Daily Mail, Santos pidió salir del Chelsea al verse sin espacio en un mediocampo saturado.
La renovación de Moisés Caicedo y la exigencia del club de 120 millones de libras para considerar la venta de Enzo Fernández redujeron aún más sus opciones.
Con Romeo Lavia y Dario Essugo peleando también un lugar en el mediocampo, el brasileño sabía que su tiempo de juego sería escaso.
Además, al no disputar el Chelsea competiciones europeas, se reducirían aún más las rotaciones. Por ello, el jugador pidió a sus agentes que buscaran alternativas, lo que llevó al Manchester United a ficharlo por 48 millones de libras más 2 millones en variables.