Rojo volvió a protagonizar una polémica disciplinaria. Durante el partido del domingo, el jugador de 36 años golpeó en la cara a Lucas Martínez Quarta, de River Plate, y recibió una tarjeta roja directa. River ganó 2-0, pero su reacción escaló el conflicto. En vez de retirarse en silencio, el exinternacional argentino montó una furiosa diatriba. El informe oficial indica que se enfrentó al árbitro y lo insultó antes de irse al vestuario.