Para el Chelsea: La salida de Cucurella resulta extraña. Llegó en 2022 y, tras un inicio irregular, se convirtió en pieza clave de la defensa. En su mejor momento, está entre los mejores del mundo en su posición. Sin embargo, el Chelsea pagó de más al ficharlo por 60 millones de libras (80 millones de dólares) y, como ya había expresado su deseo de marcharse y criticado la gestión del club, recuperará unos 52 millones de libras (69 millones de dólares), lo que confirma que no era intocable. Además, con 28 años a la vista, su valor podría bajar en próximas ventanas. Su marcha deja al equipo sin uno de sus jugadores más experimentados, pero el Chelsea confía en que el joven Jorrel Hato y el fichaje esperado, Valentín Barco, cubran el vacío. Nota: B-
Para el RealMadrid: El club, que ya invirtió fuerte en un lateral izquierdo el pasado verano (Álvaro Carreras, procedente del Benfica), vuelve a gastar mucho por Cucurella, jugador marcado como objetivo por su nuevo (y antiguo) entrenador. Pagaron 60 millones, una cifra elevada para un club que suele ser austero, así que esperan un retorno inmediato de un jugador cuyo nivel ha bajado en los últimos meses. Cucurella, que cumplirá 28 años pronto, debería estar en su mejor momento, pero ¿cuántos años más de alto nivel podrá dar? Al menos, su energía y agresividad encajan con el perfil «Mourinho». Con este fichaje, el Madrid tiene cuatro laterales izquierdos (Cucurella, Carreras, Mendy y Fran García), así que alguna salida parece inevitable. Nota: C
Para Cucurella: Es el gran beneficiario. Deja un Chelsea inestable y llega a uno de los clubes más grandes del mundo en su mejor momento. Se había informado de que el defensa quería volver a España, decepcionado con la gestión de los «BlueCo» en Stamford Bridge, pero nadie esperaba que acabara en el Bernabéu pese al interés del Atlético. No extraña que el acuerdo se cerrara rápido: Cucurella dijo sí en cuanto sonó el teléfono. Con Mourinho ya fijado en él, parte como titular, aunque Carreras rotará. Pero, dada la alta inversión, deberá rendir de inmediato o la exigente afición del Bernabéu, especialmente crítica con su pasado barcelonista, se le echará encima. Nota: A
Krishan Davis