Banega tomó la batuta del Sevilla y lo relanza en la Champions
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CRISTINA QUICLER/AFP/Getty Images
El argentino recuperó su mejor nivel en su posición ideal, puso el 1-0 a Lenglet e hizo un golazo para dar aire a su equipo en Europa.


ANÁLISIS


El Sevilla necesitaba ganar sí o sí al Spartak de Moscú para mantener intactas sus opciones en la UEFA Champions League y para ello se encomendó a uno de los hombres de más calidad de su plantilla como es Éver Banega,

El argentino volvía al equipo tras ser suplente ante el Leganés por unos problemas en el tobillo y respondió haciendo su mejor partido en la presente temporada. Con N’Zonzi y Pizarro haciendo el trabajo sucio en la sala de máquinas, el ex del Inter estuvo más cerca del área y tuvo libertad de movimientos para aparecer donde más daño hace. El sitio en el que Emery lo recuperó para el fútbol de élite.

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Banega provocó las primeras ocasiones de un partido atascado por el planteamiento ultradefensivo del Spartak y acabó siendo decisivo para romper la dinámica. Primero erró una ocasión clara pero después se resarció poniendo un centro desde la esquina para que Lenglet hiciera el 1-0 y rompiera el telón de acero moscovita.

Con el viento a favor, Banega vivió en tres cuartos para lanzar las contras de su equipo mientras le duró la gasolina. Berizzo le había devuelto la batuta del equipo y fue el tercer jugador que más pases completó, el que más combinó en campo contrario y el que más balones puso al área del Spartak.

Sin estar al 100% en lo físico, el propio Banega acabó sentenciando el duelo con un golazo espectacular desde la frontal del área que limpió las telarañas de la escuadra de la portería rusa.

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