Sin Gago ni Cardona, Guillermo no baja las banderas
Prensa Boca Juniors
El triunfo ante Patronato dejó en claro que, a pesar de no tener a los que mejor manejan de pelota, el DT no piensa romper con su nuevo estilo.

“El desafío va a ser reemplazar a Fernando, pero ya nos ha tocado pasar por eso. Lo hemos hecho cuando se lesionó antes y también hemos tenido que sustituir a Tevez o Centurión”. La explicación de Guillermo Barros Schelotto dejó enseguida entrever que la ausencia de Gago, así como problemática, iba a tener que ser resuelta de manera expeditiva. Y la primera medida, ante Patronato en Paraná, sirvió como ejemplo de cómo imagina el DT a este reciclado Boca.

El Xeneize había conseguido una clara evolución desde que salió campeón hasta ahora, que lleva seis triunfos en seis encuentros. Pero sin el capitán y sin Edwin Cardona, dos de los pilares sobre los cuales se construyó el nuevo estilo de juego, el conjunto entrerriano se presentaba como un duro escollo, más por la incertidumbre que generaba tener que cambiar a la columna vertebral del once de memoria -tampoco estuvo Goltz- que por la dificultad propia del rival. Y el Mellizo decidió que, lejos de retroceder, era el momento de sostener.

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Los ingresos invitaban a imaginar un sistema similar al del primer semestre del 2017, mucho más vertiginoso y vertical. El tándem Pavón-Espinoza hacía recordar al que protagonizó Centurión a principio de año, mientras que Nández en el mediocampo podía aportar intensidad y despliegue, aunque no tanta pausa como Gago. Sin embargo, tanto desde la idea como desde los números, no hubo tantas diferencias como se podían esperar en la previa.

Según Opta, el equipo de Guillermo completó 487 pases, con una efectividad del 80% y terminó con 62% de posesión de pelota, el segundo choque en el que más la tuvo. Además, 189 fueron en campo rival y, como si fuera poco, 56 fueron en el útlimo tercio, el partido en el que más pases hizo en esa zona. Además, falló únicamente 95 pases -el tercer duelo en el que menos yerros tuvo- y terminó con Wilmar Barrios con una efectividad del 90% en sus toques y con Pablo Pérez con el 84%.

El Melli no baja las banderas de su nuevo Boca y le retruca a aquellos que creían que podía barajarlo como opción. No solo mantuvo el 4-3-3, sino que, además, lo hizo sin Cardona, acaso el hombre en quien se apoyará, junto con Pérez, para volver a tener ese salto de calidad en la gestación. Porque, a pesar de todo, la falta de calidad que aporta Gago es lo irremplazable y lo que más le hizo falta en Entre Ríos.

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