¡Que se venga River! 4-2 a Palmeiras y buscará la séptima en una histórica final de Copa Libertadores
MIGUEL SCHINCARIOL/AFP/Getty Images
Boca no se iba a perder la oportunidad de definir la Copa en el Superclásico, apeló a su oficio copero y logró el 2-2 para ser el otro finalista.

Ahora sí. Ya no hay condicionales, ni es una posibilidad. La Copa Libertadores 2018 se definirá con el clásico más importante de Argentina y uno de los más destacados de todo el mundo del fútbol. Porque Boca soportó la presión de saber que River lo esperaba en la final , se vistió de copero una vez más en Brasil ante Palmeiras y el 2-2 lo deposita una vez más en la serie decisiva en busca de la ansiada séptima .

Hablar de Carlos Bianchi en el Xeneize es hablar de las páginas más gloriosas de la historia reciente. Y este equipo, con su entrenador que fuera uno de los símbolos de esa hora, tuvo mucho de " bianchismo " en la llave de semifinales contra uno de los grandes cucos, el que casi lo elimina en la fase de grupos y quedó minimizado en estos 180 minutos, más allá del breve lapso en que logró los dos goles en el Allianz Parque y parecía decidido a llevarse puesto todo hasta el gol salvador, una vez más, de Darío Benedetto.

Al igual que ocurriera ante Cruzeiro, Guillermo entendió cómo se jugaba la serie , especialmente de visitante. Y así como en la ida, más allá de los gritos agónicos del Pipa, no había acertado en varias decisiones, tuvo una noche de redención en todas las líneas .

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En el repaso, el Mellizo bancó a Rossi tras la lesión de Andrada y más allá de la llegada de Lampe; consolidó a la zaga con Izquierdoz y Magallán, aunque no haya sido la mejor noche de la dupla; apostó por Jara y Olaza en las bandas y, a su manera, rindieron de la forma esperada; tuvo en el triple pivot del mediocampo, conformado por Barrios, Nández y Pérez, un verdadero trabajo de hormiga, en silencio pero con altísima eficacia; Villa fue la gran revelación, con buen ingreso en la ida y un partidazo en San Pablo.

Los centrodelanteros merecen el párrafo aparte: el sacrificio y la lucha de Wanchope, para desgastar a los rivales y agregar su aporte goleador, sumado a la aparición de Benedetto que quedará grabada para siempre  y para la cual ya no hay calificativos que alcancen. 

Este Boca se sobrepuso a todo para llegar a donde está: ausencias, lesiones, bajos rendimientos como el de Pavón, críticas y más. En una semana comenzará el capítulo más importante de la historia, donde el último obstáculo será dejar atrás el estigma de los últimos Superclásicos coperos .

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