España le dio una lección de fútbol inolvidable a Argentina
PIERRE-PHILIPPE MARCOU/AFP/Getty Images
La Roja destrozó al combinado de Sampaoli en una segunda parte de ensueño. Isco (3), Aspas, Thiago y Costa aplastaron a una albiceleste sin Messi

CRÓNICA

Quedan apenas tres meses para que el Mundial de Rusia levante el telón. Y se nota. Siendo un martes de Semana Santa, sin Liga de por medio ni tampoco tres puntos en juego, cualquiera desde su lugar de vacaciones podría pensar que el fútbol perdería la partida… Pero no, esta vez tampoco. Con un EspañaArgentina en el Wanda Metropolitano no podía ser así. Ni siquiera la ausencia de Messi ni los siempre inoportunos pitos a Piqué le quitaron ni una pizca de color al encuentro. La talla de ambos combinados no lo merecía. El escenario también (¿¡para cuándo una sede fija para España!?). Y todos respondieron a una cita que terminó siendo histórica. Los hinchas en la grada, y también los jugadores sobre el verde. Especialmente, los españoles. 

Lopetegui dispuso su equipo tipo en el césped, con la inclusión de Costa y Asensio con respecto al once de Alemania. Mientras que Sampaoli hizo hasta cuatro cambios en su once ante Italia. Además de no poder contar hoy tampoco con Messi, ‘tocado’ físicamente. Visto lo visto, la superioridad española sobre el papel debía ser manifiesta desde el primer minuto, pero el ejercicio albiceleste para salir de la presión inhabilitó a La Roja casi media hora. Es más, si hubiese tenido algo más de pólvora en ataque, Argentina hubiese terminado metiendo a España en muchos más problemas de lo que lo hizo. Pero en ataque no estaba La Pulga, sino el Pipita. Y en el lado contrario, sin embargo, sí estaba un Marco Asensio que no entiende de rehenes.

El mallorquín fue titular en el Metropolitano y demostró por qué. A los diez minutos le dejó un balón a Costa en el punto de penalti para que el ariete rompiese la red visitante y, sin quererlo, también el físico del Gato Romero (que tuvo que ser sustituido por Willy Caballero). Y a la media hora, Asensio encontró también a Isco solo en el área para que marcase a placer apenas instantes después de haberle levantado las pegatinas a Mascherano a la carrera. Costa lograba su ansiado gol mientras Isco volvía a exhibir su querencia por el rojo español en lugar del blanco madridista. Los focos eran para ellos, pero el que rompió a la actual subcampeona del mundo en realidad era el chico de 22 añitos que llevaba el ‘20’ en la espalda. No le pierdan de vista.

Marco Asensio Javier Mascherano España Argentina 27032018

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Poco antes del descanso, Nicolás Otamendi llevó la esperanza al lado albiceleste con un buen gol con la testa al saque de un córner. Argentina hacía así honor a las dos estrellas que llevaba en el pecho, manteniendo los brazos en alto pese al 2-0 en contra. Sin embargo, nada más regresar del descanso, el partido volvió a romperse en las áreas. El juego sólo se estaba desnivelando en la primera parte por breves fases pero en lo que era la suerte del gol, sólo había un color. El de España. Que hizo sangre en la segunda mitad. Mucha, además. Tanta como para silenciar a la siempre entregada hinchada argentina que se concentró en el Metropolitano.

Apenas cinco minutos tardó Iago Aspas (que sustituyó a Costa en el descanso) en fabricar la jugada del 3-1, con un recorte a Willy Caballero y un pase atrás para que Isco marcase. Y cuatro minutos después, se intercambiaron los papeles, con Isco acelerando la jugada para Aspas, que cedió el balón a Thiago para que anotase. El 4-1 era doloroso ya per sé, porque ahí ya sí que Argentina se reconoció muy inferior a España. Y viceversa, los locales se gustaron. Con lo que la balanza siempre caía del lado español. Cada balón dividido, cada jugada por alto, cada recorte… Otamendi y Tagliafico ejemplificaron a la perfección la frustración en un amago de tangana ante Ramos e Isco. Y todavía quedaba la puntilla. El gol de Aspas tras asistencia de De Gea (¡sí, de De Gea!), y el tercero de Isco que cerraba un histórico 6-1 para los españoles.

La albiceleste siempre podrá apuntar con el dedo a las ausencias por lesión, a la baja de Messi y a las rotaciones. Pero lo cierto es que es un golpe directo al corazón a pocas fechas del Mundial. Deja la sensación de que sin Messi, un soplido puede hacer caer el castillo de naipes. Y al contrario en el bando español. Tras salir más que vivo de Alemania y bailar a Argentina (últimos finalistas en Brasil), son ya 18 partidos seguidos sin caer con el invicto Lopetegui. El camino está claro. Y todo parece estar engrasado: incluso los delanteros o el discutido Isco. ¡Que empiece ya el Mundial!

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