Un acto de fe

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Atlético Nacional
Atlético Nacional realizó su último entrenamiento de cara a la final ante Once Caldas acompañado por su gente que espera celebrar el título.

Dice un viejo dicho que hay que caer para levantarse. Otro, que detrás de cada problema se esconde una oportunidad. También hay una canción futbolera que reza “pasan los años, pasan los jugadores, pero lo que nos queda es puro corazón” y si hay algo que aún quede en Atlético Nacional, es eso: corazón.

Corazón para levantarse después de tres caídas, corazón para hallar en cada problema -que no han sido pocos este año- una nueva oportunidad. Corazón para seguir creyendo que se puede ganar y corazón para seguir alentando, más que a un equipo, a un amor profundo y arraigado que sigue levantando expectativa aún en medio de la tormenta o de la hora más oscura.

El Verdolaga está ante los últimos 90 minutos de su tercera final del 2018, sin el bullicio y hegemonía de no hace mucho. Fiel a ese sentimiento, a esa corazonada indeleble de 'vamos a ganar', llegó la hinchada del equipo hasta el que fue escenario de tres fracasos y será escenario de una esperanza mañana desde las 7 de la noche, para acompañar el entrenamiento previo al juego ante Once Caldas. Un acto de fe.

No fueron ríos de gente, como hace un año y medio ante Cali, pero sí un grupo de fieles impulsados por la convocatoria de la barra popular que con el corazón en la mano alentaron durante la hora y pico que duraron los trabajos en cancha y pidieron cada segundo por volver al éxito. En cada uno de los presentes, millones de voces más representadas.

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Creer que Nacional mañana puede ser otra vez campeón de la Copa Colombia hace parte del acto de fe, fundamentado en el corazón y alimentado por la pasión. No es secreto el momento irregular del equipo ni tampoco que la localía del Verde, por fútbol, dejó de infundir el temor de antes, pero estará con por lo menos 35.000 creyentes de 'la hinchada que gana títulos' y eso tiene que hacerse valer.

Mañana hay que levantarse, alzando la Copa. Mañana hay que convertir el problema de la crisis en la oportunidad de volver a la Libertadores 2019. Mañana, pase lo que pase, seguirá quedando el corazón. Mañana, un acto de fe.

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