Umtiti, la sorpresa más grata del Barcelona esta temporada

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El central ha dado la razón a su valedor, Pep Segura, aportando criterio y solidez a una defensa agrietada desde hace temporadas.


ANÁLISIS

Samuel Umtiti llegó el último al vestuario azulgrana tras disputar la Eurocopa el pasado verano y parece que lleve toda la vida en el Camp Nou, demostrando que su incorporación fue todo un acierto de la secretaría técnica, que peinó el mercado en busca de un central bueno, bonito y barato. Pep Segura había realizado un seguimiento muy exhaustivo la temporada pasada y el Barcelona consiguió atar al central por apenas veinticinco millones de euros, una cantidad irrisoria comparada a lo que pedía el PSG por Marquinhos Aoàs. Esta vez el Barcelona acertó de lleno.

Big Sam se integró fácilmente en el vestuario barcelonista. A caballo del grupo francófono, por cuestión linguística, y del brasileño, por actitud, es uno de estos futbolistas que se llevan vien con todo el mundo. Nadie duda de su calidad e incluso ha llegado a relegar a un intocable como Javier Mascherano esta temporada y ha jugado todos y cada uno de los partidos importantes del Barcelona esta temporada. De hecho, su presencia fue una garantía para Luis Enrique, por lo menos hasta el partido en La Rosaleda, pues con el francés en el once titular, el Barcelona contaba sus partidos por victorias.

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El club resolvió renovar a Mascherano el pasado otoño cuando todavía no tenía claro si Umtiti conseguiría acabar con los problemas defensivos que el equipo acusó en la campaña anterior, especialmente en el tramo final. Y aun resultando evidente que el mecanismo defensivo no funciona porque un solo jugador esté acertado, sí que puede hacer aguas en caso de que uno solo de los zagueros cometa un fallo de posicionamiento o en la marca, algo que condena a un Barcelona que sigue jugando con la defensa a veinticinco metros de la propia portería.

Pero no se le recuerdan grandes errores al franco camerunés, que a los veintitrés años ya es una realidad futbolística y un titular indiscutible del Barcelona. Igual que pasó el verano pasado con la selección francesa, en la que era un debutante, empezó como suplente y acabó en el once sin que nadie pudiera decir ni mu. Este verano el club solo espera poder repetir la jugada con Davinson Sánchez o cualquier otro central, a priori desconocido, pero que acabe dando un rendimiento similar.

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