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Atlético Madrid

Rodrigo-Correa: Mendes, clave de una operación que aún sigue viva

2:35 a. m. COT 30/08/19
Rodrigo Brighton Valencia
El agente luso se presenta como el hombre clave para desbloquear una operación que aún sigue viva

“¿Está imposible lo de Rodrigo?” preguntaron los periodistas al consejero delegado del Atlético de Madrid. La respuesta de Miguel Ángel Gil Marín fue la siguiente: “Creo que sí, está difícil”. Minutos después, Anil Murthy, presidente del Valencia CF, no era tan tajante y dejaba la puerta entreabierta. Conclusión: la operación está complicada, cerca de romperse, pero sigue viva. Entre otras cosas, porque Peter Lim, máximo accionista del Valencia CF va a esperar hasta el día 2 de septiembre, fecha que se cierra el mercado, para dar tiempo a que el Atleti venda a Correa y tenga el dinero para firmar a Rodrigo Moreno. La operación se cerraría en unos 60 millones de euros, entre fijo y variables, que fue la cantidad pactada entre Lim y Gil Marín, como avanzó Goal en exclusiva el 13 de agosto. Es decir, que el caso no está cerrado.

Operación bloqueada. El Milán se presentó en Madrid para firmar a Correa presentando una oferta insuficiente y el Atleti, intuyendo que los italianos están tiesos, se plantó. Rechazó la oferta e instó a los milanistas a subir la oferta u olvidarse del jugador. El Milán ha pedido tiempo para recaudar más dinero por algunas ventas y poder presentar una nueva oferta. Eso sí, el mensaje desde el Atleti es inflexible: no van a vender al argentino a cualquier precio y sólo saldrá del Metropolitano por un importe de 40 millones de euros. El Atleti informó al Valencia de que, al no poder vender a Correa, no podrá fichar a Rodrigo. Es decir, que ahora mismo los tres clubes saben que la operación está bloqueada. Y quizá, a estas alturas de la película, a sólo cuatro días del cierre del mercado, el superagente Jorge Mendes es el único con el suficiente poder de persuasión para desbloquear la negociación y cerrar una operación que lleva unos días trabada.

Correa, angustiado. Hace días que Ángel Correa tiene un acuerdo con el Milán. Pidió salir al Cholo porque no quiere quedarse teniendo a Costa, Morata y Joao Félix por delante en la delantera, no ha querido escuchar otras ofertas y espera ansioso su venta. Lleva tres días sin entrenarse – ahora afectado por un proceso vírico según la versión del club rojiblanco- y está angustiado por el bloqueo de la negociación. No quiere seguir en el Atleti y sigue empeñado marcharse. Su agente presiona para cerrar la operación cuanto antes y propiciar un acuerdo de última hora entre los clubes.

Rodrigo, atónito. El delantero del Valencia, como informó Goal, fue el que trasladó a Marcelino que se iba traspasado al Atleti, se despidió de sus compañeros en Paterna y puso rumbo a Madrid. De hecho, el ariete no pasó reconocimiento médico con los rojiblancos por expreso deseo del club colchonero, reacio a precipitar los acontecimientos con el jugador ya que la ejecución de todo el traspaso dependía de la venta de Correa. Rodrigo espera que su situación se resuelva cuanto antes y no entiende nada de lo que está pasando. Su futuro sigue en el aire. Y él, claro, no da crédito.

Todos perderían. En el caso de que Correa se quedase en el Atleti y Rodrigo en el Valencia, todos los actores implicados saldrían perdiendo. Más allá del posible debate deportivo sobre el intercambio de cromos futbolísticos – algunos aficionados creen que Correa es mejor que Rodrigo y otros, que el español es bastante mejor que el argentino–, Simeone se quedaría sin un delantero deseado y Marcelino lo retendría, pero el perjuicio económico para todos sería importante: el Milán perdería el delantero que tiene apalabrado, Correa vería truncado su trato con el Milán, Rodrigo perdería un contrato mucho mejor en Madrid, Peter Lim perdería los 60 “kilos” pactados con Gil Marín y Mendes perdería una jugosa comisión por sus servicios de intermediación.

Mendes, hombre clave. Sumo hacedor de operaciones complejas, agente de cabecera de Peter Lim y estrecho colaborador de Gil Marín en varios fichajes, Jorge Mendes es el hombre elegido para poder hacer posible lo que parece imposible. Tiene cuatro días para desbloquear la operación, para lograr que André Silva salga de San Siro, para que Correa acabe en Milán, para que Rodrigo sea jugador del Atleti y para que el Valencia firme un sustituto, si es que Peter Lim decide hacerlo, que esa es otra. Se trata de una jugada a tres bandas, una carambola. La especialidad de Mendes. De ahí que Milán, Atlético y Valencia aún crean que la operación sigue viva.