Rey de reyes, genio de genios

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Ruben Uría Blog

Stanley Matthews fue el héroe pionero del juego, Di Stéfano recreó el mito de Sísifo como futbolista total, Puskas fue un cañón atronador, Kopa la elegancia del prestidigitador, Luis Suárez el compositor de sinfonías de categoría, Pelé disparó meteoritos y cabeceó goles cósmicos, Dennis Law bailó sobre una cáscara de huevo, Eusebio una pantera indómita en libertad, Bobby Charlton la oda al estratega y George Best , de haber nacido feo, porfió que nadie habría escuchado jamás hablar de Pelé. Franz Beckenbauer salía de la cueva con esmoquin, Johan Cruyff era un junco endiablado de quinta velocidad, Kempes era Matador de matadores, Oleg Blochine era la hoz en la banda y el martillo en el área, Rummenigge era un panzer indestructible, Platini era Napoleón en pantalones cortos y Maradona  conquistó el mundo con una zurda atómica y reconquistó Las Malvinas con la mano de Dios. Butragueño era la pausa eterna regateando en un sello de correos, Van Basten era Nureyev en el punto de penalti, Hugo el primer toque mortal de un millón de volteretas, Gullit un hércules omnipotente de ébano y Matthäus un semidios de motor incansable. Futre era un relámpago en la banda,  Stoichkov era un asesino en serie en área enemiga, Weah el festejo liberador del gol tras un día de caza, Ronaldo una estampida de depredador en plena sabana, Cantona el talento latino en el Imperio británico, Bergkamp era Armani con el número diez a la espalda, Figo era un himno al regate, Rivaldo era cacao dorado y Zidane el falso lento que hacía del fútbol un verso. Roberto Carlos era un misil tierra-aire hecho sonrisa, Raúl el legionario del gol,  Ronaldinho Disneylandia convertida en pelota, Xavi era una computadora con precisión de cirujano, Iniesta era el mayor escapista desde Houdini, Neymar es un sambódromo completo,  Mbappé un búfalo al espacio y Cristiano el trueno implacable que revienta porterías. Messi es otra cosa. Es único. 

Messi tiene lo mejor de todos los mitos, leyendas y campeones. Es el talento infinito. Nadie jugó tan bien tantas veces ni durante tanto tiempo. Messi es un artista único. Messi es el rey de reyes, el genio de genios. Lo suyo es una obra de arte detrás de otra. Messi es la prueba de que, si Dios existe, de vez en cuando baja a La Tierra para jugar un ratito con los mortales. 

Rubén Uría

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