Marcos Llorente y Carlos Soler modernizan a España

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PIERRE-PHILIPPE MARCOU / AFP

ASÍ VIVIMOS EL ESPAÑA-GEORGIA DE CLASIFICACIÓN PARA EL MUNDIAL DE QATAR 2022

España se curó el resfriado de Suecia, que a ver en qué queda, con la medicina más efectiva: los goles. Celebró cuatro (y otros dos anulados) corrigiendo sus errores del jueves con un estilo directo, de mayor profundidad por bandas e interés por acabar las jugadas (nueve disparos más, con el mismo 69% de posesión). Dos jugadores, Marcos Llorente (26 años) y Carlos Soler (24), que combinaron muy bien con un gran Rodri, personificaron la esencia del fútbol que manda en Europa.

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El rojiblanco disfrutó de su primera titularidad en una posición que le sienta mejor que la de lateral, donde terminó en Badajoz. Desde el centro del campo se desencorsetó, puro box to box, para robar, distribuir y llegar. Fue muy habitual que se descolgase en la banda derecha, veloz y con tanta intención en el centro que asistió en el 2-0 y en el 3-0.

El valencianista ha caído de pie en la Absoluta, creyéndose el '10' de su camiseta. Subiendo y bajando sin descanso, su impacto cubrió mucho césped y se notó de nuevo en el marcador. Tras debutar con gol en la jornada anterior, en esta repitió; antes sólo lo habían logrado Mundo, del Valencia, en 1942, y Mario, del Villarreal, en 2015. El 2-0 enseñó la facilidad del valenciano para interpretar el juego e incorporarse de forma decisiva.

Georgia, en el puesto 91 del Rankin FIFA, fue un caramelo para recuperar sensaciones y, en el caso de Llorente y de Soler, para tirar la puerta. Luis Enrique no se casa con nadie (se diría que le da igual Alba que Gayà o Busquets que Rodri) y se atreve con todos. Y ambos le han dado motivos para lo segundo de cara al miércoles (20:45 horas, 'TVE') frente a Kosovo. El fútbol, hoy en día, es lo que los dos proponen.