Noticias En vivo
Campeonato Mundial de Clubes

Las figuras de Rusia 2018: Ni el horror pudo frenar el crecimiento de Victor Moses

6:06 p. m. COT 1/12/17
Victor Moses
Los padres de la gran estrella de Nigeria fueron asesinados cuando él tenía 11 años. Luego, tuvo que escapar hacia Inglaterra para poder vivir.

En 2002, se proclamó en Nigeria la ley islámica y comenzaron una serie de conflictos religiosos y violentos. El niño Victor, en aquel entonces, tenía 11 años y jugaba con un balón en la calle cuando recibió la noticia que salió de los labios de su tío: sus padres habían sido asesinados y él, si quería sobrevivir, tenía que esconderse hasta encontrar la manera de abandonar el país. El padre del niño Victor era ministro de la religión católica en la ciudad de Kaduna, y ese parecía ser un argumento suficiente para cualquier miedo. El niño Victor, esquivando peligros como puede esquivar ahora rivales, logró llegar a Inglaterra, pedir asilo político y ser recibido por una familia en el sur de Londres. Allí, con más paz, fue creciendo hasta llegar a ser hoy Victor Moses, figura de Chelsea y del seleccionado africano.

Nigeria, con Moses como figura, se medirá ante Argentina en el Grupo D

Raros son los destinos que te pegan con una mano y te acarician con la otra. En Europa, poco tardó en demostrar que el fútbol sería su profesión. Empezó como amateur en la Liga Tandridge, jugando para Cosmos 90 FC. Su técnico en aquel entonces, Tony Loizi, recordó en Goal las cualidades que tenía el nigeriano en sus comienzos: “Era como Gareth Bale cuando juega con Gales. Sin Bale, Gales es un equipo ordinario, normal. Y sin Moses, el Cosmos 90 FC era peor de lo normal… Un momento que recuerdo fue cuando Moses encaró a un portero, le metió la pelota entre las piernas, volvió a recoger el balón y volvió a batirle otra vez. El chico estaba llorando mientras lo humillaba. Entonces, la madre del niño se acercó y comenzó a darle con el bolso. Le dije después que no importa cuán bueno seas. Tienes que ser humilde”.

En Crystal Palace, se hizo conocido, siendo apenas un juvenil. Pasó después a Wigan Athletic, donde se destacó durante tres temporadas, motivo por el que Chelsea compró su pase y lo sumó a su plantel. Sin afianzarse en sus primeros años, pasaría a préstamo a Liverpool, a Stoke City y a West Ham. Su historia cambiaría con la aparición de Antonio Conte en la institución de Londres: el técnico italiano confió en las condiciones del jugador y logró explotarlas como pocos o como nadie.

Moses, entre otros miles de detalles, tiene una virtud que fue incorporada a la fuerza: comprendió desde niño que una parte del dolor, cuando se procesa, se transforma en aprendizaje. Y esa sabiduría parece aplicarla también en su carrera. Sufre, no baja los brazos, procesa lo que hizo mal y aprende. A nivel internacional, empezó defendiendo la camiseta de Inglaterra en un Sub 21. Cambiaría pronto de opinión, volviendo a sus orígenes, para defender a su Nigeria en el seleccionado mayor. Así ya lo hizo en la Copa Africana que ganó en 2013 y en el Mundial de Brasil 2014. Así lo hará en Rusia 2018, donde se presentará como la gran estrella de un plantel que terminó liderando el Grupo B de la CAF (Confederación Africana de Fútbol), el “grupo de la muerte”, como fue llamado, en el que estuvieron también Zambia, Camerún y Argelia.

Rápido, con olfato goleador, potencia física y con condiciones para jugar de extremo por derecha o por izquierda, supo actuar también de lateral o carrilero. Tendrá 27 años en la cita máxima de este deporte, y no se puede ver aún su techo. No lo están fabricando. La valentía, claro está, sigue siendo su mejor arma: él supo verle la cara al horror, y siguió adelante…