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Copa del Mundo

La guerra que hizo campeona a Dinamarca

3:59 a. m. COT 25/06/18
dinamarca 1992
En 1992 la selección danesa logró el título de una competición que no debió disputar.


EL MUNDIAL Y LA POLÍTICA

Alguna vez habrán escuchado que "una mariposa bate sus alas en Pekín y días más tarde se desata un huracán en Florida". Se trata del 'efecto mariposa' según el cual todo en este mundo está interconectado por lo que todo es causa y consecuencia al mismo tiempo. Esta visión holística de la realidad tiene su propia proyección en el mundo del fútbol, en el que una mala decisión en ataque puede acabar encajando el gol que comprometa la victoria. Sin embargo, existe un ejemplo más práctico que ningún otro y se encuentra en Dinamarca. O, más bien, en Göteborg, la ciudad en la que los daneses lograron la Eurocopa en 1992 a pesar de que 'el tomate mecánico' ni siquiera iba a disputar la competición inicialmente.

Supo que lo haría unos días antes de que arrancara la competición después de que Yugoslavia, quien había logrado clasificarse para la fase final del torneo, fuera excluida un año después del estallido de la Guerra de los Balcanes que culminó en su desintegración. Los daneses, ya de vacaciones, no se lo creían. Brian Laudrup, Henrik Larsen y John Jensen, por ejemplo, estaban lejos de su país y recibieron la noticia de tener que regresar para reemplazar a la selección yugoslava a regañadientes. No tardaron en ponerse de buen humor tras la primera arenga del seleccionador. "Todos explotamos a reír cuando, después de decirnos que íbamos a Suecia, Richard Nielsen, nos dijo que íbamos para ser campeones" ha recordado el pequeño de los Laudrup. El mayor, Michael, se perdería lo que estaba por venir después de abandonar el combinado nacional meses antes por discrepancias con Nielsen.

Dinamarca se plantó en la competición sin nada que perder y ello fue su mayor suerte. Tras empatar ante Inglaterra y perder frente a Suecia los daneses "estábamos ya pensando en continuar con las vacaciones, porque vencer a Francia -en el tercer y decisivo partido de la fase de grupos, ndr- en aquellas condiciones era imposible" confesaría Peter Schmeichel. "Y, sin embargo, ganamos". La victoria ante el cuadro galo fue suficiente para superar la fase de grupos y batir después por penalties a la Holanda de Marco Van Basten en las semifinales. Sin saber como y sin contar con su estrella 'el tomate mecánico' se había metido en una final en la que se cruzaría con la Alemania campeona del mundo, la que había batido a la Argentina de Diego Armando Maradona en Italia.

Y aun así ganaron los daneses, gracias a los goles de Jensen y Vilfort se aseguraron el único triunfo que jamás ha logrado la selección absoluta danesa y confirmaron que el 'efecto mariposa' también mora en el fútbol. De no haberse producido el conflicto que sacudió los Balcanes durante una década la selección danesa jamás hubiera disputado la única competición por selecciones que presume.