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El gesto con el que el fútbol griego se rindió a Valverde

5:00 a. m. COT 31/10/17
Ernesto Valverde FC Barcelona Champions League
En su última temporada rechazó culpar al árbitro de una derrota, algo a lo que el fútbol griego está poco acostumbrado.

En su última temporada al frente del Olympiakos, Ernesto Valverde ya era venerado de forma unánime por toda su afición. Les había dado dos títulos de Liga en dos años y marchaba con paso firme hacia el tercero. Los rivales tenían que conformarse con las migajas que dejaba el equipo del 'txingurri'. Siempre cordial, su figura acabó poniendo de acuerdo a todos los aficionados de todos los clubes, incluidos los del Panathinaikos, el eterno rival del Olympiakos.

¿Qué tiene el Barcelona que no ha alcanzado el Real Madrid?

Valverde había empezado el año 2012, el último que pasó en El Pireo con dos victorias y un empate que habían servido para mantener a su equipo en lo alto de la Superliga griega. Apenas había perdido un partido aquel campeonato y de aquello hacía dos meses. Sin embargo, cayó a domicilio del Skoda Xhanti tras un gol de Vlachodimos Panagoitis que le brindaba el liderato al Panathinaikos después de haber sido el Olympiakos el gran dominador de la competición desde que arrancó en septiembre. 

La discutida actuación arbitral hizo estallar a los jugadores del Olympiakos, además. Cuando el árbitro, Petros Konstantineas decretó el final del choque, los jugadores, prácticamente sin excepción, fueron a increparle. Y entonces apareció Valverde, cazándoles uno por uno y obligándoles a apartarse del Konstantineas. Ya se sabe. Un equipo grande no puede quejarse de los árbitros. Pero no se vayan, que lo mejor estaba todavía por llegar.

Cuando el 'txingurri' hizo acto de presencia en la sala de prensa se le preguntó sobre cómo la cuestión arbitral había podido influir en la derrota. Valverde, con el semblante serio, afirmó que "no hemos perdido por el árbitro sino por el fútbol", rechazando frontalmente cualquier atisbo de complicidad con el ruido mediático. Él, un hombre de fútbol, no iba a hablar del árbitro por mucho que insistieran. El fútbol griego al unísono se puso de pie y aplaudió tan noble, y a la vez habitual en él, gesto y le aupó hasta los altares futbolísticos domésticos.

Porque hay poquísimas cosas en un país tan dado a la disidencia como Grecia que generen tanto consenso como Valverde, aun sin importar los colores que defienda cada uno. Este redactor solo ha encontrado un quórum parecido entre los aficionados griegos cuando se trata de rajar de Angela Merkel y Wolfgang Schauble, canciller y ministro de economía alemanes, respectivamente, y azote financiero de los griegos, recientemente. ¿Imaginan consensos parecidos en la Liga? Quien firma estas líneas no es capaz. Quien sabe si Valverde le pueda convencer de lo contrario.