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Así es David Bettoni, el asistente de Zidane a cargo del Real Madrid en Montreal

11:36 a. m. COT 12/07/19
David Bettoni Zinedine Zidane Real Madrid
Es una de las personas de mayor confianza del galo. Dirigirá los entrenamientos de pretemporada después de que el técnico abandonara la concentración

Zinedine Zidane ha abandonado este viernes la concentración del Real Madrid en Montreal por "motivos personales". En función de la evolución de este problema personal, el galo seguramente pueda reincorporarse a la pretemporada blanca en Estados Unidos. Es por ello que en el club blanco han optado por la opción de que sea el asistente de Zidane, David Bettoni, el que se quede a cargo de los entrenamientos del equipo de manera momentánea en ausencia del técnico galo. Bettoni es una de las personas de mayor confianza de Zidane. Llegó al Real Madrid de su mano después de haber forjado una unión personal fuera de lo común. Y es que llevan juntos toda una vida.

La relación de Zidane y Bettoni es de esas excepcionales que trascienden el mundo del fútbol. Un oficio global en el que las continuas mudanzas de ciudad, país o club obligan a los profesionales del mismo a mantener relaciones a distancia, pero raramente tête á tête. Ya sea con un compañero de la infancia, tu vecino de taquilla en el vestuario, o tu propia familia. Sin embargo, no es el caso de Zidane y Bettoni, quienes han estado unidos desde prácticamente la pubertad hasta hoy en día, en el que uno entrena al Real Madrid y otro le asiste desde el cuerpo técnico. 

Ambos coincidieron en las categorías inferiores del Cannes. Era la peor época de Zidane, sus primeros años fuera de casa. Nunca lo contó en su momento, pero muchas noches las pasaba llorando porque echaba de menos a su familia. Fue entonces cuando coincidió con David Bettoni. No había una residencia para los canteranos del Cannes, sino que los jóvenes jugadores eran alojados en diferentes casas con familias de acogida. Y a Bettoni le ‘gustaba’ más el piso de Zidane que el suyo porque tenía un bidé para poder lavarse los pies -tal y como desveló Mickaël Madar en L’Equipe-. Se hicieron inseparables entonces, de forma que en compañía digerían mejor los malos y los buenos tragos de ese particular ‘Erasmus’ en la ciudad mediterránea, cuando ambos trataban de lanzar sus respectivas carreras en el fútbol. No lo sabían entonces, pero ese bidé de Cannes sería el salvoconducto para una relación para toda la vida.

Zidane empezaría a destacar y cuando cumplió los 20 años le fichó el Girondins. Mientras tanto Bettoni, un año mayor que él, no terminaba de despegar desde las posiciones de defensa y pivote, encadenando varias cesiones mientras Zidane despuntaba en Burdeos. De manera que, cuando Zidane fue traspasado a la Juventus en 1996, decidieron hacer el camino juntos a Turín. Bettoni hablaba italiano, de forma que podría ayudar a Zinedine con el idioma en su primera aventura fuera de su Francia natal. No había mejor compañía posible para Zizou y para su mujer Veronique, mientras que Bettoni podría vivir una nueva experiencia en Italia en su afán por viajar y aprender de otras costumbres en el fútbol. 

Así las cosas, mientras Zidane conquistaba el mundo desde Turín, Bettoni le acompañó en sus primeros años conforme encadenaba experiencias en clubes del norte de Italia, en categorías modestas del país: Avezzano, Alessandria, Lucchese o Brescello fueron los destinos del también francés, forjándose un porvenir en el fútbol. Seguramente, a esas alturas Bettoni ya sabía que no era un futuro como para seguir dando patadas a un balón, pero quién sabe si para hacerlo desde los banquillos. El mismo Guy Lacombe le aventuró un futuro brillante en su momento. Sin quererlo, en aquellos tiempos en Italia junto a Zidane, Bettoni no sólo estaba alimentando una relación que era gasolina para el Zizou jugador, sino también para el Zizou entrenador que en un futuro cogería las riendas del Real Madrid.

De hecho, dicen que Bettoni fue quien convenció a Zidane de pasarse a los banquillos. Y curiosamente, según confesó públicamente en alguna ocasión antes de llegar al Real Madrid -y con Carlo Ancelotti y Marcello Lippi como espejos en los que mirarse-, la receta de Bettoni para ser un buen entrenador pasa por: adaptabilidad, inteligencia, aptitudes, suerte y pasión, además de la cultura del fútbol y el contacto humano. Cualidades que definen precisamente al Zidane entrenador. 

Sea como fuere, en esa transición de las botas de tacos a las pizarras, Bettoni siempre estuvo al lado del mítico ‘5’ blanco. Y viceversa. Cuando Zidane ejerció de ayudante de Ancelotti, convenció al técnico italiano para que Bettoni hiciese labores de scouting en el Real Madrid -que era la labor que venía haciendo en aquellos tiempos para la cantera del Cannes-. Y una vez que Zizou se hizo con el Castilla y luego con el Real Madrid, Bettoni fue su mano derecha desde el primer día, descartando la propuesta del club de que fuera Solari quien le acompañase. Al principio, con licencia de utilero hasta que se sacó el título de entrenador apropiado. Y desde hace un tiempo, ya con todos los papeles en regla. Juntos han ganado tres Champions League con el Real Madrid. Juntos han forjado toda una vida en el fútbol, empezando por el Cannes, siguiendo por Turín, y con Madrid como punto cenital de una relación especial y casi inédita en este deporte.