thumbnail Hola,

Un equipo que en los primeros partidos emociona, gusta e ilusiona esa parece ser la historia del Nacional de Juan Carlos Osorio que parecía arrancar sólido y ya está haciendo aguas

Atlético Nacional es un equipo con historia y títulos, cuya hinchada siempre espera verlo en las mejores posiciones y peleando los títulos de la liga cada semestre y los de copas internaciones cuando accede a ellas, se podría decir que el equipo ante su hinchada está obligado a ganar y además de ganar a gustar y a dar un gran espectáculo cada vez que se presenta.

Desde que Juan Carlos Osorio asumió el cargo de director técnico, el equipo ha sufrido grandes cambios tanto a nivel de nómina como a nivel estratégico, la salida de varios jugadores del equipo para ingresa a otros tantos hizo que en un inicio no se obtuviera la regularidad deseada, para nadie es un secreto que Osorio quiso traer a la mayor cantidad de jugadores de su anterior proceso, que le había dado un título con el Once Caldas.

La llegada de Fernando Uribe, “Neco” Martínez, Elkin Calle y Félix Micolta al cuadro verdolaga causo polémica en su momento, más, cuando para la llegada del veterano portero Martínez, rodó la cabeza de un ídolo de la afición como lo era el argentino Gastón Pezzuti, quien acepto haber salido por diferencias con el cuerpo técnico y las directivas, con las cosas así a Osorio no le quedaba más que demostrar con hechos que sus contrataciones habían sido las indicadas y que con buen fútbol, de ese al que está acostumbrada la hinchada de Nacional, podría reivindicar sus decisiones y establecer un equipo ganador.

Lo cierto es que el último juego del equipo dejó clara la realidad, ya no se puede hablar de procesos, pues el tiempo se ha dado, no se puede hablar de camerino, pues Osorio armó el equipo con sus pupilos del Caldas, lo único que se puede decir es que Nacional no luce más allá de lo que hagan individualmente Ángel, Mac Nelly Torres y otros dos o tres jugadores, que han venido a ser los llamados a "salvar la papeleta" por decirlo de alguna manera.

Nacional no juega bien y la última razón dada por el estratega es que los jugadores se vuelven arrogantes con el marcador a favor, cuando esa clase de actitudes deben ser corregidas desde la concentración, desde el entrenamiento, no parece una excusa razonable culpar a los jugadores, cuando en el banco se quedan sentados un arquero como Cristian Bonilla, figura del último suramericano Sub 20 o un defensa como Oscar Murillo, que cada vez que tiene la oportunidad sorprende e incluso anota goles, mientras que en el terreno se ve a un “Neco” Martínez que no está en su mejor nivel y a un Alexis Henríquez que en partidos como el de ayer, no resolvió una sola de las tres pelotas que pasaron por sus pies y que posteriormente resultaron en goles del rival.

Atlético Nacional necesita corregir su rumbo, pues tiene una nómina fuerte, cuenta con el apoyo de unos patrocinadores envidiables y por si fuera poco es respaldado por una de las hinchadas más grandes del país, que de seguir viendo al equipo jugar como lo viene haciendo, llegará el día que prefiera dejar el Atanasio como estuvo en la tarde noche del domingo... solo.

Artículos relacionados