Unión La Calera y Colo Colo jugaron para la Católica
Sebastián Órdenes/Colo Colo
Pese al tropiezo del campeón, el empate en la quinta región interior le saca sonrisas: al menos hasta el cierre de la próxima fecha seguirá arriba.

Unión La Calera apeló a su profundidad para atosigar la salida de Colo Colo. Con Yonathan Andía ganando la banda derecha y Marcelo Larrondo en el área. El ex River, de entrada, metió un gol que terminó siendo anulado. Y así se sucedieron las llegadas: desde afuera Juan Leiva apuntó a la tribuna, y Brayan Cortés le ganó un mano a mano a Franco Lobos, hasta que el Cacique despertó, comenzó a tocar con más intención de ataque y Pablo Mouche lo erró bajo el arco ante un atentísimo Augusto Batalla, y Óscar Opazo probó un zurdazo desde línea de fondo que pasó ancho.

El dominio posicional del primer tiempo le correspondió a un local que celebra por su gran momento. Es escolta de Universidad Católica en el campeonato y borró a Chapecoense de la Copa Sudamericana para asegurarse fútbol internacional en el segundo semestre, a la vez que la plantilla de Mario Salas se despidió temprano, a mitad de semana en el primer fracaso del proceso, y sigue en búsqueda de su mejor versión para disputarle la copa al rival de turno y a la UC, los que se perfilan mejor de cara a la reposición post Copa América.

Pese a tener el balón apenas el 35% del tiempo en el primer lapso, el albo no salió con otra actitud en el complemento y retuvo sus problemas para trascender en la cancha sintética. Y la insistencia cementera no se detuvo: Eugenio Isnaldo casi apunta un tiro libre magistral que Cortés y el horizontal impidieron, y un centro de Isnaldo que pivoteó Larrondo casi acaba con Lobos pinchando como 9, pero Cortés volvió a alzarse como la máxima figura en el centro del área. Esa, del minuto 56, fue su séptima contención.

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Y después de la octava, cayó su resistencia. Cortés salió jugando confiado con Gabriel Suazo, quien cedió a la presión de Leiva. El remate, a quemarropa, lo sacó Cortés, pero entre Larrondo y Walter Bou se encargaron de que Leiva volviese a quedar en posición de gol. Allí no falló con el arco a su merced, al borde de la línea de meta.

Hasta que Colo Colo encontró un oasis en el desierto. Una mano de Claudio Meneses en el área que Esteban Paredes convirtió en su gol 213 en Primera División. Engañando a Batalla, alcanzando al Heidi González y, rápidamente, resintiéndose del abductor y abandonando antes de tiempo.

Los fantasmas no solo se le aparecieron al líder. Los escoltas jugaron para Universidad Católica y le pemitieron respirar con tranquilidad por asegurarse esta y la próxima semana en el primer lugar. Y, sin espacio a dudas, el de las 32 coronas y una Copa Libertadores la sacó barata en su regreso al Nicolás Chahuán.

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