River sacó a relucir su espíritu ganador y se quedó con la Recopa
River Athletico Paranaense Recopa Sudamericana 2019
AFP
El Millonario jugó con gran temperamento y goleó a Paranaense por 3-0, con dos tantos sobre la hora para levantar un nuevo título internacional.

River Plate  volvió a mostrar enorme actitud, jerarquía y alto vuelo futbolístico para gritar campeón, una vez más, en la era Marcelo Gallardo. El Millonario no se impacientó y desde la segunda mitad remontó la serie frente a Athletico Paranaense , con dos goles después de los 90 minutos que inhabilitaron la prórroga y provocaron la explosión en el Monumental: 3-0 y título en la  Recopa Sudamericana .

El primer tiempo mostró a un conjunto local superior, con un total de llegadas con las que expuso las diferencias entre uno y otro: nueve remates totales contra sólo tres de su rival, con los de Nacho Fernández -pegó en el poste- y Lucas Pratto, quien hizo lucir al arquero Santos, como los más destacados.

Cerca del cierre de la primera mitad, Franco Armani protagonizó una atajada tan heroica como determinante al achicar ante la entrada de Lucho González, quien le remató en la puerta del área chica y el propio arquero local desvió con su cuerpo.

El complemento mostró a los de Gallardo con la misma urgencia, ya que el empate no le servía tras el 0-1 sufrido en Curitiba. Con buen juego, toques claros y las escaladas de Gonzalo Montiel al escalar por derecha, River pudo encontrar el empate en una acción controversial.

Porque Javier Pinola tomó el balón en el tumulto, remató y a un metro de distancia, Lucho González expuso su cuerpo y brazos para generarle la duda a los asistentes del VAR, quienes inmediatamente le transmitieron la polémica a Roberto Tovar.

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El chileno se dirigió hacia la imagen y sancionó penal, el cual cambió por gol Nacho Fernández luego de que el arquero brasileño acertara, pero con la mala fortuna de que el rebote le quedó servido para la zurda del propio ejecutante, que la mandó al fondo del arco.

Cuando el tiempo se extinguía y el encuentro se dirigía al alargue, el sacrificado Lucas Pratto, quien minutos antes venía de una extraordinaria corrida de 50 metros, fue habilitado por Matías Suárez y definió con éxito cara a cara con el portero Santos para desatar el festejo eufórico de todo el Monumental sobre el minuto 90.

Nuevamente Suárez, con la defensa brasileña desarmada y jugada en ataque, le devolvió la confianza a Gallardo, quien apostó por él al hacerlo saltar desde el banco, y se escapó para el tercero. Un tanto gritado. Nuevo gol de campeón. Una sana costumbre para este River, hecho y derecho por el Muñeco para ganar finales.

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