El semblante de Jorge Valdivia fue el reflejo de Colo Colo
El Mago, único que pudo marcar la diferencia ante Palestino, se enfrascó en disputas con los jueces y no arriesgó de más. Su equipo no pudo.

En los planes no estaba el 10. Había que cuidarlo de posibles lesiones y de una cancha complicada. El cuerpo técnico liderado por Pablo Guede optó por el retorno de Octavio Rivero, pero Jorge Valdivia jugó los últimos setenta minutos del 1-1 entre Palestino y Colo Colo.

El Mago no arriesgó de más y si bien su aporte en tres cuartos de cancha no fue el mismo de los juegos que antecedieron al de este martes, brindó lujosos pases y eludió marcadores. Además, fue la referencia de recepción en algunos tiros libres en dirección al área de Melo.

Pero salvo Valdivia, que vio salir el balón del área árabe y se lo coló a Darío Melo en un rincón, el funcionamiento ofensivo de Colo Colo en la primera etapa fue casi nulo: Esteban Paredes no encontró los espacios con una defensa rival bien cerrada, Nicolás Maturana no terminó de sentirse cómodo en la cancha y Octavio Rivero le falló el sentido de la ubicación y Marcos González fue un marcador casi inexpugnable.

El Palestino - Colo Colo fue un partido accidentado. Brayan Véjar salió lesionado a los veinte minutos (situación que adelantó el ingreso del Mago), el juez Carlos Ulloa corrió la misma suerte que el ex lateral de Huachipato y Jorge Osorio tomó su lugar. El resultado, seis y ocho minutos de agregado. En cada cobro a favor de los tetracolores, Valdivia dudó (de Ulloa y Osorio), defendió sus colores y lamentó que el triunfo nunca llegara. Tras cada ocasión perdida, su cara lo decía todo.

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En el complemento, no hubo demasiados cambios. En los locales abandonó Felipe Barrientos en camilla y al arquero Darío Melo lo atendieron por varios minutos (dos veces), pero pudo mantenerse en el campo sintético, que incitó a pelotazos, imprecisiones de un lado y otro y, sobre todo, muchos cortes en el juego.

En lo poco que sí se logró disputar, Luis Pedro Figueroa corrigió la banda derecha, Gabriel Suazo la izquierda, y la suerte no estuvo del lado de los más inquietos frente a la meta tetracolor: Melo contuvo un mal lanzamiento penal de Jaime Valdés y a Rivero le anularon un gol de cabeza por una posición de adelanto. Fue más, pero se volvió a enredar el Cacique.

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