Platense tenía una jugada preparada para al saque inicial del segundo tiempo pero todo terminó mal: Mateo Pellegrino fue a buscar la pelota aérea dos veces y, en el segundo salto, tuvo un durísimo choque con Facundo Mallo, que obligó de manera inmediata el ingreso de ambos cuerpos médicos y el que peor la pasó fue el del Calamar.
Si bien ambos tuvieron que ser atendidos, el atacante sufrió un golpe en el tabique, fue retirado en camilla y rápidamente subido a la ambulancia para trasladarlo a un hospital. La buena noticia, que esperaba su padre Mauricio en la platea, llegó cuando se confirmó que no sufrió pérdida del conocimiento.
