Noticias Partidos
Países Bajos vs Argentina

Una oportunidad única llamada Mundial de fútbol

16:46 CLST 08-12-22
Qatar
Un grupo de mujeres argentinas fueron invitadas a un almuerzo que luego derivó en una casa y terminó con una unión especial en Souq Waqif.

No se puede caminar. La policía arma barreras de efectivos que se toman la mano y cortan el paso. Pero no se puede. Es demasiada gente. Demasiada curiosidad. Demasiada excitación. 

En Souq Waqif, el corazón de Doha, el alma del Mundial, están los curiosos que quieren sacar fotos. Los hinchas argentinos que quieren cantar y descargarse un poco. Los vendedores que pretenden hacer su negocio. Helado, bebidas, té, galletas. Lo que sea. Están los periodistas de todo el mundo cazando historias. 

Ellas entran a la multitud sin ninguna timidez. Son una columna notoria, de unas ocho o diez mujeres. Van vestidas con una shayla (un tipo de hijab) y en el cuerpo están cubiertas por una túnica negra -abaya-. La multitud, hipnotizada con un par de bombos y redoblantes, banderas de Messi y Maradona, de niños arriba de los hombres de sus padres y de algún que otro árabe que es revoleado de un lado a otro en gesto de cariño- se da vuelta para verlas. "¡Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar...quiero ganar la terceeeera!". 

Son argentinas. Son mujeres. Tienen todo tipo de edades. Detrás de ellas las siguen, algo más tímidas pero sin dejar de mirar todo, Wafa y su hija. Son qataríes y acaban de pasar un día entero con este grupo que formó una cuenta de Instagram y se hizo llamar "Argentinas al Mundial". 

"Hoy nos invitaron a almorzar en un hotel, éramos varones y mujeres, conversamos un poco y nos dijo a las mujeres si queríamos ir a su casa.

En su casa (Wafa) nos invitó a probar su ropa, a contarnos sus costumbres y después nos regaló la ropa y nos pareció buena idea venir con todo puesto para que también, como a ellos les gusta probarse las camisetas, nosotros también...", dijo a Goal, en medio de Souq Waqif y rodeados de una multitud, pero ante un extraño ambiente de intimidad y sinceridad, una de las chicas que forma parte de "Argentinas al Mundial", de Mar del Plata. 

Y agrega: "Con ellas (Wafa y su hija) pudimos hablar un montón sobre la cultura, respecto a la vestimenta, que la gente supone mucho, pudimos preguntar mucho...cómo es su relación con sus maridos...cómo es su vida...aprendimos un montón y estuvo buenísimo..Son divinas, ellas también están interesadas".

Wafa, que miraba la conversación a unos metros, se acerca. Tiene los ojos oscuros, profundos. Labios profundos y retocados con rouge, cabello negro. Está algo maquillada. Debe tener entre 40 y 45 años. Aclara que no habla en "argentino" pero tiene un inglés fluido y fácil de entender.  

-¿Puedes explicar por qué invitaste a este grupo de argentinas a tu casa?

-Estoy en un movimiento de empoderamiento de mujeres. Los medios juegan un papel importante en nuestras vidas, nos hacen alejar entre nosotros. Y el deporte nos acerca ahora en Qatar. Lo que quiero es intercambiar culturas y decir: "Son bienvenidas, decirles a ellos que son mis hermanas, mis hermanos".Amamos a todos, donde estén. Somos humanos, somos iguales. Tenemos el mismo sentimiento de paz que queremos que todos estemos bien. La Tierra es como una comunidad, y estamos cerca entre nosotros. Dejemos comunicar, rompamos las barreras. Por el deporte, por el conocimiento, por hablar, por invitación, para eso estamos en la vida.   

-¿Y qué te parecieron las mujeres argentinas?

-¡Las amo tanto! No quiero que vuelvan a Argentina, quiero que se queden acá. ¡Son tan dulces! De hecho, creo que son muy cercanas a nuestra cultura. Creo que los latinoamericanos son emotivos como nosotros. Aman la vida, aman la comunicación y las sentí como mis hermanas hoy. 

-¿Por qué decidiste regalarles tu ropa?

-En realidad, fue para memorizar este momento, ellas se irán a sus países, pero habremos compartido algo. No les compré algo nuevo, les compartí mi ropa y esto lo amo. Compartir todo. Es un mensaje para todos. Podemos vivir juntos sin fronteras entre nosotros.

-En Rusia, en el Mundial pasado, fue difícil para algunas personas locales porque es un mes en el que todo es divertido pero cuando termina la vida vuelve a esa realidad. ¿Estás pensando en ese período cuando toda esa gente se irá y volverás a la rutina? ¿Te hace sentir triste?

-Creeme, vamos a estar deprimidos, vamos a estar deprimidos, ahora estamos muy felices. Todo el mundo vino a nosotros y estamos contentos. No me pasa solo a mí, a todos los qataríes... nos sentiremos deprimidos porque la gente se irá...nos encantaría que se queden...

-¿Quieres que Argentina gane el Mundial?

-Sí, por supuesto...¡por eso amo a Argentina!

Sonrientes, Wafa, su hija adolescente y el grupo de argentinas vuelven a perderse en el mar de gente. Gritan otra vez, miran a los ojos a la gente que tienen alrededor. Dispuestas a contar su historia. Abiertas a mezclarse. Conscientes de que acaban de vivir una experiencia única. Unidas por un extraño lazo. En el Mundial todos miran a la pelota, Neymar, Messi y Mbappé consumen todas las miradas. Pero alrededor se producen oportunidades únicas. Chances que estas mujeres no desperdiciaron. Momentos que, entre gritos para la Selección argentina y furia futbolera, quedan para toda la vida.