Rossi, otra vez cuestionado en Boca: un problema generado en casa

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Cada mínimo error es polemizado. La danza de nombres para reemplazarlo lo perturba y el arquero transmite inseguridad. ¿Llega alguien?

Sacar conclusiones de los partidos de pretemporada suele ser un reto. Los jugadores no están del todo sueltos, los entrenadores aprovechan para probar variantes y los rivales habitualmente no son de peso. En Boca, claro, la historia es diferente: así como Agustín Rossi se ganó la titularidad en un verano, podría perderla en un invierno.

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El problema del Xeneize en el arco viene de hace tiempo. Si cuando todavía estaba Agustín Orion se hablaba sobre la necesidad de mayor jerarquía en ese puesto, su salida agudizó el problema del conjunto de Guillermo Barros Schelotto. Si bien apuntó alto, ninguno de los pretendidos terminó llegando: ni Agustín Marchesín, ni Mariano Andújar, ni Sergio Romero, ni Nahuel Guzmán, ni...

A Rossi se le dieron los últimos seis meses para que se adueñe de su lugar. El cuerpo técnico apostó por él, pero cometió una serie de errores en distintos partidos definitorios que pusieron un signo de pregunta sobre su cabeza. Y las dudas que rodean sus capacidades se transformaron en el peor enemigo del futbolista.

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Está claro que la presión que genera la danza de nombres por la supuesta "necesidad" que tiene el equipo en su posición y los constantes cuestionamientos ante cualquier mínimo yerro no lo ayudan. Pero él tampoco se ayuda a sí mismo. Los ¿dos errores? en el último amistoso de la pretemporada ante Colorado Rapids lo vuelven a poner en el centro de la escena porque, una vez más, transmite inseguridad.

Eso sí, la suerte tampoco lo acompaña: podría haber lavado su imagen en la serie de penales, en una prueba de lo que podría ocurrir dentro de un mes ante Libertad en los octavos de la Libertadores, pero no estuvo cerca de atajar ninguno y no le pudo dar la victoria al equipo.

Guido Herrera y Esteban Andrada -que a la misma hora del amistoso en Estados Unidos mantenía con vida a Lanús en la Copa Sudamericana- son los nuevos objetivos. "Estamos bien", repitió dos veces el Mellizo tras la derrota en Denver, "no sé si van a llegar más refuerzos". Rossi, mientras tanto, hasta evalúa irse del club. Boca se generó su propio déficit y, ahora, paga las consecuencias.

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