Hace 15 años debutó Messi con el Barça para cambiar la historia del fútbol

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Miguel Ruiz- fotógrafo FCB
Ante el Oporto de Mourinho en un amistoso.

Fue en Do Dragao, hace 15 años. Esa noche cambiaría la historia del fútbol mundial. Esa noche, debutaba Leo Messi con la camiseta del Fútbol Club Barcelona.

Hace ya quince años, pero parece que fue ayer. Un 16 de noviembre de 2003, Leo Messi hacía su debut profesional con la camiseta azulgrana. Fue en un partido amistoso en Do Dragao, la casa del Oporto, de la mano de Frank Rijkaard, entonces el técnico culé. Esa noche Messi, al que muchos medios de comunicación todavía se referían como ‘Leo Messy’, entró al campo en el minuto 75 de la segunda mitad, sustituyendo a Fernando Navarro. Y Leo, como siempre, no defraudó. En sólo quince minutos revolucionó el partido. El primero que quedó sorprendido de su regate y su velocidad endiablada fue el entrenador del conjunto portugués, que no era otro que José Mourinho, ilustre conocido del barcelonismo por haber sido segundo de Robson

Messi, como las otras perlas del juvenil, como Jordi Gómez, Oriol Riera o Xavi Girard, viajó hasta Oporto y contó con el respaldo de los entonces veteranos como Xavi Hernández o Gabri. Incluso de Luis Enrique Martínez, hoy seleccionador nacional, que entonces apuraba sus últimos partidos como jugador y capitán culé. Leo, que tenía 16 años y llegaba después de haber firmado un hat-trick ante el Granollers, acudió al amistoso en Portugal arropado por su familia. En el mismo vuelo viajaron su padre, su madre y uno de sus hermanos. Sólo ellos sabían lo que había peleado para poder vivir su sueño y debutar como azulgrana. Messi, después de tres años en la fábrica de La Masía, hacía historia debutando con 16 años y 145 días, superando en precocidad a mitos del club como Carles Rexach (18 años y 3 meses), Xavi Hernández (18 años y 6 meses) o Pep Guardiola (19 años y 3 meses).

Cuando el amistoso acabó, Frank Rijkaard no pudo evitar referirse a Messi: “Ha salido apenas 15 minutos, ha jugado muy bien y ha tenido dos ocasiones de gol. El futuro que tiene es prometedor”. Cuando la prensa preguntó a Messi, el corazón salió por la boca del tímido juvenil: “Ojalá pueda jugar en Primera algún día. Jamás pensé que podía ser verdad”. Fue verdad y sucedió. Esa noche comenzó la leyenda de Messi hasta transformar la historia del fútbol mundial. Entró al campo con la camiseta número 14, el dorsal favorito de Cruyff, regateó a dos rivales nada más salir y dejó a Mou con la boca abierta. Esa noche, cambió la historia del Barcelona y por supuesto, la del fútbol. Había llegado el mejor. 

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