Estados Unidos 1994: el Mundial que no fue de Maradona

Comentarios()
Michael Kunkel/Bongarts
Diego tenía todo para volver a ser campeón del mundo, pero el dopping positivo le "cortó las piernas" a la Selección argentina.

Mientras Sue Carpenter se lo llevaba de la mano, Diego Maradona se reía. Festejaba con los suyos a los lejos, puño levantado. Hasta se animaba a hacerle un chiste a Claudia Villafañe, que estaba junto a sus hijas, Fernando Signorini -su preparador físico-, y Daniel Cerrini, el gran culpable de lo que vino después.

El Diez no había sido parte del ciclo de Alfio Basile al frente de la Selección argentina tras la salida de Carlos Bilardo. Los 15 meses de suspensión tras dar positivo en un control antidopaje a principios de 1991 no lo ayudó. En el '93, tras la caída en las Eliminatorias por 5-0, el Coco, que no lo había convocado para la Copa América ni para las Eliminatorias, le pidió por favor que regrese para el repechaje ante Australia. Volvió, consiguió la clasificación y empezó a prepararse para lo que él ya sabía que sería su última Copa del Mundo.

El artículo sigue a continuación

Los que lo rodeaban por aquel entonces aseguran que nunca lo vieron tan bien físicamente ni mentalmente. Estaba metido. Y con él enchufado, la Albiceleste era candidata. El 21 de junio del '94, debutó ante Grecia con un 4-0 y un partidazo de Diego: convirtió un golazo, completó 50 pases con más del 84% de efectividad y generó dos chances claras. Tampoco lo pudieron parar los nigerianos, cuatro días después: 32 duelos ganados, más del 90% de eficacia en sus 72 pases, ocho situaciones generadas, la asistencia a Caniggia para el 2-1... El Pelusa del '86 estaba de vuelta.

Pero lo que no pudieron hacer los jugadores en el campo de juego, lo hizo Sue Carpenter, la mal llamada enfermera -era una colaboradora dentro de la organización del evento- que lo agarró de la mano para llevarlo al antidopping que, tres días más tarde, volvería con la peor noticia. Y con el punto final menos esperado.

 

Cerrar