El derbi sevillano que siempre soñó Joaquín le llegó con 37 años

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El canterano marcó su segundo gol en un duelo de máxima rivalidad, el primero que sirve para que su equipo se lleve un triunfo.

Joaquín Sánchez tenía dos espinas clavadas con el club de su vida, el Real Betis, en su carrera: ganar un derbi en el Ramón Sánchez-Pizjuán y anotar el gol de la victoria ante el Sevilla en otro.

La primera de ellas la cumplió el pasado 6 de enero con el ya mítico 3-5 de la noche de los Reyes Magos y la otra este 2 de septiembre en un igulado derbi en el que su tanto en el minuto 80 dio los tres puntos a su equipo en el que fue el primer tanto de su equipo en esta Liga.

Hasta la entrada del 17, el Betis nunca tuvo claridad en su juego y sólo desbloqueó la igualdad la expulsión de Roque Mesa por un encontronazo con Pau López. Hasta entonces el Betis tuvo el balón y un dominio a veces lento pero sólo se acercó al gol en una acción invalidada a Canales por fuera de juego. Tras la roja sevillista, Setién apostó todo a su jugador más veterano pero también de más calidad. Sin necesidad de intervenir en el juego, el capitán marcó prácticamente en el primer balón que tocó.

Fue un gol raro, poco usual en un jugador como Joaquín, tal y como lo era que sólo hubiera marcado un gol en el derbi, pero cuando vio volar el balón desde la derecha entró con todo y su remate acabó besando las mallas de Vaclik. La primera vez que Joaquín marcó en el derbi sevillano fue en el curso 2002-03 pero no valió para que los verdiblancos se llevaran el triunfo en el Sánchez-Pizjuán en un duelo que acabó 1-1.

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Joaquín resumió en pocas palabras lo que supone jugar un derbi en la charla del vestuario y es por eso que fue con fe a por ese cabezazo de la victoria: “Ya sabemos lo que nos jugamos hoy, 53.000 almas detrás de nosotros animándonos. 90 minutos, cada detalle, compromiso, actitud, lucha entrega. Miramos los ojos al compañero meter el pie hasta el final y nosotros detrás. Balón dividido, por arriba, los primeros minutos fuerte. Eso es lo que nos va a llevar a la victoria. Por nosotros”.

Hasta la llegada de Quique Setién, Joaquín había disputado 17 duelos de máxima rivalidad y sólo había ganado dos. De la mano del cántabro ya ha ganado los mismos que en toda su carrera y no sabe lo que es perder ante el eterno rival.

Cuando la temporada pasada al fin logró ganar con el Betis en el campo del eterno rival, Joaquín confesaba en el vestuario que ya "se podía morir tranquilo" pero ahora lo podrá hacer doblemente tranquilo porque a sus 37 años, el hilarante Hulio da tanto espéctaculo en el campo como fuera de él.

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