El Barcelona apela al espíritu de Tenerife

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Real Madrid
Con Míchel en el banquillo del Málaga, es inevitable el recuerdo de 1992 y 1993, cuando el también exmadridista Valdano dio dos Ligas a los catalanes.

El Barcelona necesita poco menos que un milagro para levantar al final de la temporada el título de LaLiga. Si el Real Madrid consigue al menos cuatro puntos en sus últimas dos presentaciones, los catalanes verán cómo el equipo de Zinedine Zidane les arrebata la corona en España. Sin embargo, los azulgrana tienen a qué aferrarse para seguir soñando: el espíritu de Tenerife.

Mucho se habló del partido que enfrentará al Real Madrid con el Málaga en la última jornada del certamen liguero. Que si Míchel regalará los puntos a su exclub, que si los andaluces recibirán un millón de euros si Isco es campeón como merengue... Lo cierto es que el Barcelona depende de que Cristiano y compañía se dejen puntos en La Rosaleda, si es que no se dejan ninguno en Vigo el próximo miércoles. 

Con ese escenario, es inevitable el recuerdo de las temporadas 1991-92 y 1992-93, cuando el Real Madrid tenía en el bolsillo los dos títulos de Liga que finalmente viajaron hacia el Camp Nou. Casualmente, en aquellas dos campañas el técnico del Tenerife era un exmadridista como Jorge Valdano. Hoy el técnico del conjunto malagueño es Míchel, figura de los capitalinos por aquellos años.

Tenerife - Real Madrid La Liga 1993

El 7 de junio de 1992, el Real Madrid de Leo Beenhakker llegaba a la última jornada en lo más alto de la clasificación, un punto por encima del Barça. Visitaba al Tenerife, que no se jugaba nada después que Valdano y Ángel Cappa los hubieran salvado del descenso. Nada hacía pensar que el Madrid se dejaría el título en la isla, mucho menos tras los goles de Hierro y Hagi para el 0-2 parcial. Sin embargo, Estebaranz descontó, Rocha empató en propia y Pier remontó para los locales. Con la derrota del Madrid 3-2, más el triunfo del Barcelona sobre el Athletic, el Dream Team de Johan Cruyff se coronaba inesperedamente campeón de Liga.

Como si fuera un capricho del destino, la historia se repitió un año más tarde. Esta vez con Benito Floro en el banquillo merengue y con el Tenerife buscando asegurar su lugar en Europa. En la última jornada de la temporada 92-93, el Madrid llegaba nuevamente líder con un punto de ventaja sobre el Barcelona, pero el equipo de Valdano volvió a amargar a su ex: fue triunfo tinerfeño 2-0 y otra vez la Liga se celebró en la Fuente de Canaletas. Con Míchel entrenando al Málaga y los blaugrana necesitando el favor de un exmadridista en la última jornada, el paralelismo es inevitable: el espíritu de Tenerife ya empieza a sobrevolar La Rosaleda.

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