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Copa del Mundo

Álvaro Odriozola, en Goal: “Vamos a volar si todo lo que hemos pasado nos une más aún”

04:00 CLT 01-07-18
Alvaro Odriozola Spain
El internacional analiza en exclusiva el camino de España en el Mundial, y también su brillante ascenso desde Segunda B hasta Rusia en sólo 18 meses

ENTREVISTA EXCLUSIVA

Es uno de los jugadores más jóvenes de la Selección Española. Cuando Iniesta marcaba el gol que hizo a La Roja campeona del mundo en Sudáfrica, Álvaro Odriozola [14 de diciembre de 1995, San Sebastián] apenas estaba en el instituto todavía. Contaba sólo 14 años. Como Marco Asensio. Y casi los mismos que Kepa y Saúl. Pero lo que destaca a Odriozola del resto de sus compañeros es que, hace apenas año y medio, Álvaro estaba todavía jugando en Segunda B. Y en tan sólo dieciocho meses ha ascendido hasta alcanzar el Mundial de Rusia cubriendo una posición para la que había candidatos mucho más mediáticos y populares que él. Ganó la partida. Nunca chirrió. El salto de Odriozola es meteórico, obvio, pero también estable. Viéndole jugar es fácil percibir que su paso por la élite no será ni mucho menos fugaz. También escuchándole hablar: “No he hecho nada en el fútbol”, dice a Goal desde la concentración española en tierras rusas. Con humildad y honestidad. Siente que su momento de debutar en el Mundial pasó ante Portugal, no le importa reconocerlo. Pero en su cabeza sólo resuena la oportunidad que tiene ante sí. En el Mundial y en el fútbol. “No hay que perder nunca la ilusión, hagas lo que hagas. Es el motor que te lleva a no conformarte, a querer mejorar, a no creerte nada”. Palabra de Odriozola. 

¿El Mundial está siendo como se imaginaba que podría ser?
“Es un sueño poder estar aquí y vivir un Mundial desde dentro. Hace año y medio estaba jugando en Segunda B, así que imagínate… Está siendo muy bonito. Es un ambiente especial. Ves que hay esa presión de jugártelo todo en muy poco tiempo en un torneo que sólo se juega cada cuatro años”.

¿Cuál es su primer recuerdo de los Mundiales? Porque cuando España es campeona en Sudáfrica sólo tenía 14 años…
“Pues el primero que me viene fue la final de Ronaldo ante Alemania [2002]. Iba con mi madre y con mi hermano a desayunar y ver los partidos del Mundial de Corea”.

Pero en 2002 tenía sólo siete años, ¿no?
“¡Sí! Pero lo recuerdo perfectamente. Luego tengo grabado también cuando gana Italia la final del Mundial [2006], porque iba a clase con dos chicos italianos, y nos juntamos en casa para ver la final ¡y estaban como locos porque habían ganado!”.

En aquel tiempo estaría empezando ya en el fútbol, ¿es verdad que lloró la primera vez que le hicieron jugar de defensa en la Real Sociedad?
“¡Sí! Pero no fue en la Real Sociedad. Fue la primera vez que entrené en fútbol, en mi colegio, en Aldapeta, los Marianistas de San Sebastián. Yo en el patio jugaba y marcaba goles, daba asistencias… entonces aquel primer entrenamiento me pusieron de defensa. Y me puse a llorar, sí. Lo que quería era marcar goles. Ahora que soy defensa pienso que era una señal del destino”.

Habrá ido entonces a agradecérselo a aquel entrenador…
“¡Sí! Está trabajando en la Real Sociedad ahora: Iñigo Caminaur. Alguna vez lo hemos recordado. ¡Ahora le debo parte de mi Mundial!”.

¿Qué tiene Odriozola para un ascenso tan meteórico y tan estable?
“La clave es la ilusión. De siempre querer más, mejorar, seguir trabajando. Y no perderla nunca, hagas lo que hagas. Es el motor que te lleva a no conformarte, a querer mejorar, a no creerte nada. Bueno, que en realidad yo no he hecho nada en el fútbol aún. Aparte de eso, hay que tener humildad para saber que esto es sólo un juego. Es fútbol. Levanta pasiones y es la ilusión de la gente, pero no te tiene que llevar más allá. Ni hay que crecerse, ni venirse arriba, ni pensarte mejor que otros, sino seguir trabajando. Hay que tener los pies en la tierra. Yo tengo un entorno privilegiado que me ayuda. Porque no es fácil, todo el mundo te pone en un pedestal y te elogian, pero hay que tener la cabeza fría. Y seguir trabajando para cumplir tus sueños”.

El otro día me decía Saúl algo parecido. Que en el fútbol un día eres Ronaldo o Messi, y al día siguiente no eres nadie. ¿Es su familia quien más le ayuda a no creérselo?
“Sí. Mi entorno es quien me ayuda a digerir los éxitos y los fracasos. Es fundamental. Soy muy familiar, somos todos muy cercanos, estamos muy unidos, saben llevarme… Y mis amigos. Tengo un círculo muy cerrado que me han acompañado siempre y me dan consejos muy buenos. Hacen que relativice todo”.

¿Mantiene la misma cuadrilla que cuando jugaba en Segunda B? 
“¡Sí! ¡Sin duda! No veo motivos para cambiar de amigos o de personalidad”.

¿Pero ahora sí que nota que el resto le tratan de manera diferente?
“Sí, eso sí. Se nota un montón. La gente se te quiere acercar. Está más pendiente de ti. Digamos que te quieren más, por decirlo así. Es algo natural del ser humano también. Es como que quieres acercarte al éxito o algo así, ¿no? Pero yo mantengo mi grupo de amigos. Y el fútbol te permite conocer gente interesante y que te pueden aportar cosas bonitas a tu vida, y no hay que dejarlo pasar. Pero sin perder de vista que tus amigos de verdad, los que te acompañaron cuando no eras nadie, no hay que cambiarlos”.

¿Vive en el centro de San Sebastián?
“Sí. Mi madre tiene un restaurante en San Sebastián. Vivo con mi familia: mi madre, con mi abuela y con mi hermano. Paso también mucho tiempo con mi padre durante la semana”.

Su abuela creo que es muy hincha de la Real Sociedad… 
“¡Sí! ¡Tengo una familia muy futbolera y muy de la Real! De pequeño siempre venía toda la familia a casa a ver los partidos de la Real. ¡Nos juntábamos 20 ó 25, sin exagerar! Y luego ella siempre ha ido a Anoeta. Y ahora con más razón cuando juego yo. Hubo un tramo que se ponía muy nerviosa cuando jugaba, pero es algo muy bonito para ella”.

¿Han podido venir a verle en Rusia?
“Vinieron a Sochi y a Kazán, y ahora vienen a Moscú a ver los octavos contra Rusia. Es genial que puedan venir, la verdad”.

¿Qué le dicen cuando le ven?
“Están muy contentos de poder venir. Es un plan muy chulo. No sólo por visitarme, sino también por vivir el Mundial, que es algo extraordinario. Están muy contentos y muy emocionados”.

Aun estando en un Mundial, se hace duro estar tanto tiempo alejado de la familia, ¿verdad?
“Cierto. Y mira que nosotros estamos muy bien en Krasnodar. Pero echas de menos a tu gente. Aunque sea estar un ratito con ellos te da vida y fuerzas para seguir trabajando”.

¿Qué tal la convivencia en Krasnodar? ¿Cómo le han acogido en el grupo, siendo de los más jóvenes?
“Una maravilla. Sólo tengo palabras de agradecimiento por la acogida. Como soy el más joven siempre me toca entrar en el rondo [ríe]. Pero la gente y el trato es genial. Cómo te van enseñando el oficio. Es muy bonito”.

¿Siente que perdió su oportunidad de jugar en el Mundial ante Portugal? 
“Es verdad que era el partido en el que más probabilidades tenía de jugar y no fue así. También es verdad que fue Lopetegui el que me dio la oportunidad de venir y el que confiaba en mí. A lo mejor también con el cambio de entrenador… Pero estar con 22 años en un Mundial está muy bien. Todos queremos jugar. Pero estamos todos para remar en la misma dirección y aportar nuestro granito con lo que nos toque”.

¿Cree que si hubiera estado Lopetegui sí hubiera jugado ante Portugal?
“No se sabe. Porque Nacho podría haber jugado igualmente. En este caso a mí me ha tocado no jugar y tengo que asumirlo y trabajar más que nunca para demostrarle a Hierro que estoy también capacitado para jugar”.

Asumiendo que cualquiera quiere jugar siempre, ¿si antes de la convocatoria para el Mundial le dicen que no va a jugar, hubiera venido igualmente?
“¡Sin duda! ¡Sin duda! Uno quiere jugar siempre, pero vivir un Mundial desde dentro no tiene precio. No sabes dónde estarás dentro de cuatro años. Por supuesto que habría venido”.

Dos semanas después del relevo en el banquillo, ¿cómo llevan ahora en el equipo el cambio de Hierro por Lopetegui?
“Hay que intentar darle naturalidad ya. Fue un momento peculiar, triste para todos. Porque todos le teníamos cariño. Fue nuestro entrenador durante la clasificación. Había un grupo muy bueno y habíamos cogido ya los automatismos y las buenas sensaciones. Fue un poco difícil el cambio al principio, pero hay que llevarlo con naturalidad. Ahora estamos a muerte con Fernando. Es un gran entrenador. Estamos trabajando muy bien. Va a ir bien la cosa”.

Es su cuarto entrenador diferente en muy pocos meses, por cierto: Eusebio, Imanol, Lopetegui y Hierro. ¿Eso le puede afectar o confundir en cuanto a lo que quieren de usted cada uno de ellos dentro del campo?
“Tampoco cambian tanto los automatismos en realidad. La forma de juego es muy parecida de Julen a Fernando, por ejemplo. Es una línea continuista”.

¿Le gustaría volver a coincidir alguna vez con Lopetegui?
“En el fútbol nunca se sabe si algún día podré coincidir con Julen o no. Lo único que me preocupa ahora es el Mundial. Estar con 22 años aquí es como para disfrutarlo cada segundo al máximo. Ni mi futuro me preocupa ni nada más”.

¿Ha visto cómo ha quedado el cuadro final? A priori parece que España ha quedado en el lado más sencillo…
“Puede ser, pero en un Mundial no hay nada fácil. Es complicadísimo. Pero a priori sí puede ser que el otro lado dé más miedo. Más respeto. Pero tampoco hay que descuidarse para nada. Porque fácil no hay nada. Ahora tenemos una oportunidad única de hacer algo bonito. Vamos a ir a por todas”.

Si el otro día acaban con dudas después del empate ante Marruecos, ¿puede que ahora, viendo cómo ha quedado el cuadro, les haya dado alas?
“¡Cierto! Salimos con sensaciones no tan buenas de Kaliningrado. Pero conforme van pasando los días lo hemos hablado: llevamos dos años sin perder, hemos quedado primeros de grupo, han pasado muchísimas cosas y el grupo no se ha resquebrajado, estamos unidos como nunca… Si todo esto nos hace unirnos más aún, vamos a volar”.

¿Qué es lo que más preocupa de Rusia: su fútbol o el hecho de que son los anfitriones, con lo que conlleva?
“Muchas cosas. Que van a salir a muerte, que juegan en casa, en Moscú además… pero tenemos que aislarnos de todo y dar el 100%. Seguir nuestro camino. Llevan mucho tiempo con el entrenador, son compactos, saben a lo que juegan. Nos lo pondrán difícil, pero tenemos que ir a lo nuestro. Hemos venido a ganar el Mundial”.

Complete la frase: Si España no pasa de cuartos de final…
“¡Sería una pena! Sí, quedaría la sensación de que es una oportunidad perdida. Porque hay un equipo muy bueno, y creo que se puede hacer algo grande. Tenemos muchas ganas de hacer algo grande”.

Creo que es muy futbolero. ¿Han podido ver muchos partidos del Mundial desde la concentración? 
“Sí. Los hemos visto casi todos, porque además coincidían a las horas de comer y de cenar”.

¿Y qué es lo que más le ha llamado la atención hasta el momento?
“Si tuviese que decir uno solo, me ha gustado mucho Brasil. A lo mejor, no por espectacularidad, sino por tener muy claro lo que hace. Espectacular tampoco ha habido ninguna selección, creo. Pero Brasil es muy compacto, robusto, encaja poco. Y encima arriba fíjate la calidad que tiene. Y en lo negativo, creo que Alemania, que nos ha defraudado a todos un poco. Se ha demostrado que no hay partido fácil. Pocos partidos se han ganado con mucha superioridad”.

España parece que va de más a menos. ¿Hacen falta cambios en la alineación para cambiar el rumbo?
“No soy quién para decirlo, que para eso está Fernando, que es un gran entrenador. Desde luego que el once tipo que ha iniciado tiene una calidad de sobra conocida. Otra cosa es el cansancio, u otro tipo de temas. Pero vamos, para eso están los técnicos, que están muy capacitados”.

Se habla mucho de De Gea, y en la Real Sociedad este año sufrió muchas rotaciones en portería también. ¿Cómo les afecta esa inestabilidad, especialmente a los que son defensas? 
“Son momentos difíciles, cuando todos te ponen en duda. Pero vamos, yo tengo plena confianza en David. Es de los mejores porteros del mundo. Para mí y para todo el mundo, por lo que ha demostrado esta temporada y todas las anteriores. Ahora por un fallo ante Portugal… Todos somos humanos y podemos cometer errores. Ahora es cuando hay que confiar en él más que nunca. Porque cuanto más apoyo sienta, todo lo demás te dará igual. Cuando el equipo, el entrenador confía en ti, hay que seguir para adelante. Y David lo va a hacer. Es un gran portero y gran persona”.

Ya por último, a sus 22 años y habiendo roto tantas barreras en tan poco tiempo, ¿cuál es el siguiente sueño que le queda por cumplir? ¿Dónde se pone ya el listón?
“Lo siguiente, que sea ganar el Mundial. Con esa copa tan bonita. ¡Y así seguimos la buena racha!”.