Lucas Pratto: "Nunca metí presión para irme de Vélez"

ENTREVISTA - Primera parte: El goleador del Fortín, capricho de River en el mercado de pases, aclara que no quiso emigrar y dice: "No puedo creer ver a nenes con la camiseta 12".

Los estadistas dicen que corrió a una velocidad de 30 kilómetros por hora en el segundo gol que Vélez le convirtió a Independiente en la goleada 4-0. Otros dicen que está excedido de peso. Pero todos coinciden en que Lucas Pratto es uno de los mejores delanteros del fútbol argentino. Todos menos él, que pisa un poco el freno, cosa que no hizo el sábado cuando metió doblete ante el Rojo. "Soy un buen jugador pero creo que soy completo para un equipo, nada más", le dice la figura del Fortín a Goal.

-¿Quién es el mejor delantero del fútbol argentino?

-Y, volvió Diego Milito. Por su trayectoria, por los goles que hizo y por todo lo que representa creo que hoy es el mejor delantero. Claro que lo va a tener que revalidar, como todos, pero ya ha hecho buenos partidos. Después, creo que son los mismos que ya venían haciendo las cosas bien. Y son los que van a mantener el nivel. Yo me considero muy importante para un equipo. No individualmente. Sé que individualmente Milito hoy es el mejor. Por sus movimientos y formas de jugar.

-Los dirigentes de River no pensaron lo mismo: estaban dispuestos a poner 6 millones de dólares por vos, algo inusual para el mercado argentino.

-La verdad es que les agradecí por el interés porque sí, es mucho. Y siempre algo así termina siendo un halago. Pero entiendo que Vélez no le vende al mercado local. No pasó por el tema de la plata. Hablé con los dirigentes nuestros y entendí lo que me plantearon. Ellos cuidan el patrimonio del club y si algo no les cerraba me parece bien.

-Era un salto económico importante para vos.

-Sí, pero eso no me pone mal. Lo que me molesta es que me dejaron bastante expuesto y se dijeron muchas cosas que el que no está acá adentro del club no sabe y no me conoce.

-¿Qué se dijo?

-Que yo había metido presión para irme, que quería irme. Y nadie sabe lo que hablé con los dirigentes y nadie lo va a saber porque son cosas que quedan entre nosotros. Ellos son los dirigentes y yo su jugador. El periodismo y la gente no maneja mi carrera. Ellos me dijeron que su idea no era venderme sea River o cualquier club, si no era por un determinado monto económico, y yo los entendí. Cuando salió el interés de River a la luz, los dirigentes de Vélez vinieron a hablar conmigo a la habitación y desde ese mismo día lo manejaron entre ellos. Yo siempre me mantuve al margen. Pero se dijo cada cosa...

-Se dudó de cómo ibas a jugar ante la negativa de tu pase.

-Sí. Es como todo, pasa con todos los jugadores y mi caso no iba a ser especial. Los jugadores que se quisieron ir de sus clubes no se entrenaron. Siempre pasó, por ejemplo con Erviti en Boca. A diferencia de eso yo siempre me seguí entrenando porque mi trabajo es jugar al fútbol. Si me quiero ir tengo que hacer las cosas bien en donde estoy. Y si un club me viene a buscar es por el profesionalismo y porque hice bien las cosas. Porque si te manejás mal hoy el club que te contrata, sabe que se los podés hacer el día de mañana con ellos, y tampoco soy un desagradecido. Sé que hubiese sido un paso importante desde lo económico, no desde lo deportivo porque Vélez hoy está entre los más grandes. Pero desde lo económico era importante. Pero haciendo las cosas bien, siendo honesto y portándome como siempre me porté, me ha ido bien.

-¿Por qué te querían tanto? ¿Qué tenés vos que no tenga otro?

-No sé. Creo que he hecho las cosas bien en estos dos años y medio que estuve en Vélez y nunca le falté ell respeto al club en donde estoy o estuve. El afuera se piensa que traen a un jugador por cómo es futbolísticamente solamente. Pero cuando vine a Vélez, Christian Bassedas me llamó y me preguntó qué deseo tenía, cómo era como persona. Y se asesoraron de saber cómo era yo fuera de lo futbolístico. En una cancha no se ve eso. Pero siempre se asesoran de cómo sos como persona y cómo sos dentro de un grupo. Creo que River intentó llevarme por lo positivo, por lo que intento darle al club desde adentro.

Pratto tiene 26 años, es de La Plata y llegó a Boca desde Defensores de Cambaceres por recomendación de Martín Palermo a los dirigentes Xeneizes. Allí, en Quinta División, se consagró campeón convirtiendo más de 20 goles. Pintaba para romperla. Sin embargo, las cosas en el club de la Ribera no le salieron como esperaba. No tuvo lugar y en 2007, con 19 años, se fue a Tigre para poder debutar en Primera. Le llevó meses poder convertir su primer tanto en la elite del fútbol argentino: 23 de mayo de 2008 ante San Martín de San Juan. Con poco tiempo en el equipo de Victoria, Pratto emigró a Noruega para sumar minutos en FC Lyn Oslo. El paso por Europa fue breve, en 2009 regresó a Boca, pero otra vez no tuvo chances de mostrarse así que decidió dejar el club para irse primero a Unión de Santa Fe y después a Universidad Católica de Chile, donde jugó 46 partidos y convirtió 16 goles. En el país vecino comenzó a verse, en partes, al Lucas Pratto que llegaría un año después al Vélez de Ricardo Gareca -previo paso por Genoa de Italia-, club al que arribó sólo para disputar la Copa Libertadores. Pero en dos años y medio terminó siendo el jugador más importante que tuvo el Fortín en los últimos tiempos. 

-¿Pensabas que ibas a terminar siendo el favorito de Vélez?

-No. la verdad es que siento mucho orgullo. Cuando era chico me pasaba mirando a los delanteros que me gustaban. De chico admiraba como goleador a Palermo y me hacía su corte de pelo. Y hoy ver a los nenes con la camiseta número 12 es increíble. Creo que aunque sea marco diferencia con el 12, que es un número raro, ja. La gente me hace sentir mucho cariño, sobre todo los más chiquitos. Tengo una nena, Pía, y que vengan padres y me digan que soy el ídolo de los hijos me vuelve loco. Cuando se acerca un nene le digo: "Qué equivocado que estás", ja. Yo miraba a jugadores así como me miran y que hoy me tengan no como ídolo, pero como favorito, me encanta. Y más que su jugador favorito sea del club del que son hinchas. Es lindo que los hinchas de Vélez se fijen en un jugador de su club y no en jugadores de Europa.

-¿Es tu mejor momento? 

-Sí. Es la primera vez que estoy tantos años en un club. Es un gran momento. Lo tengo que revalidar partido a partido, pero siento una responsabilidad mayor capaz que antes. Siento que tengo que hacerme cargo y ayudar a Correa y a Rolón que son chicos que están en mi zona. Y tanto Ariel (Cabral) como yo tenemos que asumir una responsabilidad mayor a la que teníamos. Ariel siendo el enlace conmigo y con la defensa es el jugador más importante que tenemos para armar juego y creo que somos los que más responsabilidades tenemos para ayudar a Coco y a Leo que recién están empezando.

-Sí, pero ya llevás tres goles en tres partidos.

-Sí, vengo bien, ja. Me gustaría poder ser goleador de este torneo. Se nos fueron 14 goles de Mauro y eso hay que suplantarlo.

-¿La meta es ser goleador de este campeonato?

-No. La meta es pelear este campeonato. Si estoy entre los goleadores, bienvenido sea. Va a ser bueno para mí y para el equipo.

-¿Qué te dicen los hinchas en la calle?

-La gente de Vélez estaba un poco enojada por las cosas que se dijeron de que yo metí presión. Pero la mayoría me agradeció por quedarme. Pero si leo las redes sociales lo que más dicen es que metí presión y ahora me tengo que quedar. Pero el fútbol es así. Cuando me dicen que soy el mejor no me lo creo porque sé que nunca voy a llegar a serlo ni me la creo cuando me matan.Y generalmente la gente de River que me he cruzado siempre me dicen  "ojalá te hubiésemos visto con la camiseta de River”. Me tratan muy bien. Pero no soy de andar mucho por la calle.

-¿Por qué no explotaste en otros equipos?

-En Chile estuve un año y me fue muy bien. Pero en Italia creo que yo mismo no me di el tiempo de la adaptación. Allá no querían que me volviera y hasta Rodrigo Palacio, que me ayudó mucho allá, me dijo que estaba bastante bien para haber llegado recién. Capaz que yo no me di ese tiempo. Pero era más chico y quería jugar.

-¿Y en Boca?

-En Boca realmente no tuve la chance de jugar en Primera.

-¿Se arrepienten hoy los dirigentes?

-No. Creo que pasa mucho en los equipos grandes. Hay muchos jugadores. Mirá Conca: salió de River y se tuvo que ir a Chile para jugar, volvió a River poco tiempo y se tuvo que ir a Brasil y ahí la rompió, salió campeón de todo. Se fue a China con un contrato millonario, vuelve a Fluminense y es ídolo y capitán. Ha pasado con muchos jugadores eso, no sólo conmigo. Lo bueno que agradecí de Boca es que siempre me dejaron irme a préstamo para mostrarme en otros clubes cuando no tenía lugar.

Si de fútbol se trata, el Gordo dice que es el primero en anotarse a discutir. Que le encanta ver partidos, conversar con sus amigos. Es un futbolista al que le gusta el fútbol. "Me gusta hablar de fútbol con la gente que no es cabeza dura. Tengo un amigo hincha de River que se desvivía por Ramón (Díaz) pero en el primer semestre estaba a las puteadas por Ramón. Y cuando salieron campeones me decía: 'Yo sabía que iba a andar bien'. Con esa gente  no me gusta hablar. Pero en el vestuario hablamos bastante, somos abiertos. Decimos que Boca hace muchas contrataciones por semestre, cambia mucho y no termina de ensamblar. Pero si se llega a ensamblar es un equipo que puede jugar muy bien. Es muy difícil adaptarte a un equipo".

-¿Cuáles son tus candidatos para este torneo?

-Vélez y Newell’s son los que más me gustan pero creo que Racing y Lanús, a  pesar de no haber arrancado muy bien, si empiezan a tener efectividad van a andar muy bien. Nosotros el torneo pasado atacábamos mucho y cada vez que nos atacaban eran goles. Pero si ajustan un poco eso… Y Boca y River van a estar siempre ahí. Hay que ver. Si nosotros mantenemos una regularidad e intentamos sacar adelante seis o siete partidos, ahí encontrás una confianza que en los torneos te sirve mucho para el tirón final.