Tras lograr el ascenso a la máxima categoría del fútbol alemán con tres jornadas de antelación, el Schalke ya planea su plantilla para la próxima temporada.
En el centro de estas conversaciones está el futuro de Dzeko, el delantero de 40 años cuyo impacto desde su llegada en invierno ha sido transformador para los “azules reales”.
El internacional bosnio se ha convertido rápidamente en uno de los favoritos de la afición en el Veltins-Arena, demostrando que la edad es solo un número. En nueve partidos con el equipo de Gelsenkirchen, la antigua estrella del Manchester City y del Inter ha participado en nueve goles: seis tantos y tres asistencias. Esto subraya su continua importancia sobre el terreno de juego.