El margen de error del Chelsea es mínimo al acercarse al final de la temporada. Los Blues están a cuatro puntos del Liverpool, quinto en la Premier League, pero la tabla detrás de ellos se aprieta. Su irregularidad se nota: solo les separan tres puntos del undécimo, el Bournemouth.
Muchos aficionados, temerosos de ver al equipo anclado en la zona media, mantienen una actitud de espera. Rosenior no llegó para eso, y la amenaza de quedarse fuera de Europa sigue siendo real si no se detiene la caída liguera.