Gallardo cambia, lo que no cambia es el resultado de River
El Muñeco puso cinco mediocampistas para recibir a Belgrano, se dio cuenta de que su idea no funcionó y modificó el esquema. No le alcanzó.

"Si hay que cambiar el esquema, se cambiará. Siempre pienso en lo mejor para el equipo”. La frase de Marcelo Gallardo es de hace un año atrás, después del empate 1-1 ante Guaraní que le daba al Millonario el pase a cuartos de final de la Copa Libertadores. Pero la frase bien podría haber sido dicha por el técnico de River después del empate sin goles contra Belgrano en el Monumental por la segunda fecha de la Superliga 2018/19.

Y es que para este partido, en el que el Muñeco no contó con Montiel, Mayada ni Scocco, decidió, justamente, cambiar. Dejó el 4-1-3-2 con el que venía jugando su equipo en los últimos partidos del año para pasar a un 4-1-4-1 que, aunque fue súperofensivo, no fue suficiente –ni eficiente- para quebrar el cero contra el Pirata. Exequiel Palacios nunca estuvo cómodo en la cancha, Quintero -entró por Scocco- se asoció poco con el Pity Martínez y el recientemente convocado a la Selección estuvo muy impreciso en el último toque. Consecuencia: un Pratto muy solo en el área al que le llegó muy poco la pelota. Sobraba un mediocampista y faltaba un delantero.

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Y Gallardo cambió, porque lo más importante es “lo mejor para el equipo”. Por eso cuando River salió a disputar el segundo tiempo ya no estaba Palacios en cancha y aparecía Rafael Santos Borré para acompañar al Oso en la delantera. Esa modificación fue reconocer el error, admitir que la propuesta no funcionó y buscarle la vuelta para que los tres puntos se quedaran en Núñez. Porque si hay algo que no se le puede reprochar a Gallardo es que no le busca la vuelta a los partidos. Ya sea en la semana o durante un encuentro, al DT no se le caen los anillos a la hora de meter mano en la formación y en los esquemas.

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Es cierto, contra Belgrano no salió como el DT esperaba. Y es que, aunque River mereció al menos ganar por la mínima (Rigamonti tapó todo lo que le patearon), los partidos no se ganan con merecimientos sino con goles y el Millonario hace tres partidos que no logra convertir

Tiene tiempo el técnico para seguir buscándole la vuelta antes del partido contra Racing por la Copa Libertadores, duelo en el que va a necesitar más que a un Armani inspirado y una defensa sólida para pasar de ronda.

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