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Huracán v River Plate Crónica del partido, 14/9/19

F
0 - 4
HUR
RIV
M. Casco (19)
I. Fernández (33 PEN)
E. Palacios (45+2)
N. De La Cruz (50)
Estadio Tomás Adolfo Ducó
River lo hizo otra vez: partidazo y goleada de un equipo que juega a otra cosa
22:00 ART 14/9/19
Suarez De la Cruz Casco Borre Huracan River Superliga 14092019
El equipo de Gallardo volvió a demostrar que está a otro nivel, le metió cuatro goles a Huracán y le mete miedo a los rivales.

"Cuando nos juegan de igual a igual se da lo que le pasó a Racing". A esta altura, la frase de Marcelo Gallardo podría aplicarse a cualquier rival que salga a jugarle a su River. Esta vez, el equipo que completó la frase fue Huracán, pero podría ser cualquier otro que intente salir a buscar el partido “de igual a igual” ante un equipo que, claramente, no es igual. Porque ningún equipo hoy está a la altura de este River.

El Millonario juega a otra cosa y no es una frase hecha. Tampoco es una novedad, claro, porque la velocidad, la intensidad, la presión, el juego colectivo que muestra el conjunto del Muñeco hoy es todo lo que viene proponiendo River desde la llegada del entrenador. Sin embargo a veces pudo llevarlo a la práctica mejor, ya sea por los intérpretes o por los momentos del plantel, y otras debió conformarse con intentos que no prosperaron. Pero River siempre quiso jugar a esto. Cambiaron los nombres  pero no cambió la idea, porque Gallardo nunca cambia la idea. Elige jugadores que puedan permitirle a River ser este River que él quiere que sea, ese que como bien dijo el DT se ganó el respeto de los rivales. Y no fue una chicana para Gustavo Alfaro por su planteo en el Monumental, fue una descripción de la realidad. Porque la realidad es que Boca también lo respeta a River y por eso salió a jugar el Superclásico de una manera diferente a la que sale a jugar otros partidos. Y con el diario del lunes, fue inteligentísimo lo de Alfaro.

El momento del Millonario obliga a los rivales a pensar específicamente cómo jugarle al equipo de Gallardo, a reinventarse. Porque si no lo hacés, te puede pasar lo que le pasó a Racing, o al Globo. River te empuja a dejar tu idea de lado, te obliga a hacerlo porque, si no lo hacés, la podés pasar realmente mal. Como la pasó el equipo de Parque Patricios, que no pudo en ningún momento del partido hacerle fuerza a un equipo que lo liquidó. Los cuatro goles de diferencia podrían haber sido más, porque River se da hasta el lujo de definir mal algunas situaciones. Porque le sobra. Claro, cuando hace el primer gol los rivales se ven obligados a buscar el partido y, ahí, en el Millonario se hacen un festín.

Es cierto que Huracán no fue el contrincante que será Boca en la Copa Libertadores, por ejemplo, pero también es real que los de Núñez llegan a esta serie de semifinales en un momento superlativo y, con este presente, más que respeto meten miedo.