Eibar 2–2 Barcelona: Ensayo fallido para la final de Copa
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Los de Ernesto Valverde no pueden pasar del empate en Ipurua. Tan solo lució Messi, que firmó un doblete en apenas dos minutos.

Pese a que no había nada en juego en Ipurua, más allá de lo que suponía despedir el curso liguero con un buen sabor de boca tras cumplir los objetivos marcados, tanto el Barcelona como el Eibar regalaron al espectador un entretenido partido que terminó en tablas (2-2) y al que le costó coger vuelo en su inicio. Con las bajas de Coutinho, de Luis Suárez o de Dembélé, entre otros, a Ernesto Valverde le servía el duelo contra el cuadro armero como ensayo general para la cita que tendrá en una semana en el Benito Villamarín contra el Valencia por el título de la Copa del Rey, además de tratar de coger una moral que se ha ido dilapidando desde la dolorosa eliminación en Champions League a manos del Liverpool.

La tropa de Mendilibar golpeó primero, por medio de un Marc Cucurella que cumplió a la perfección la célebre ‘ley del ex’. El de Alella se estrenó como goleador en Primera División contra su exequipo, al batir a Cillessen en una acción en la que el internacional holandés pudo hacer más para evitarlo. De nada le sirvió esta alegría al cuadro vasco, que sufrió en primera persona el apetito de Leo Messi. Aún alterado por la debacle de Anfield, a ‘La Pulga’ le mueve terminar la temporada con un título, la Copa, y con una distinción, la ‘Bota de Oro’ que pelea con Kylian Mbappé.

El rosarino ha conseguido distanciarse de esa pugna con el futbolista francés del PSG gracias al doblete que firmó en la última jornada del campeonato doméstico. Y lo hizo como lo hacen los genios, sorprendiendo, el verbo que mejor define al ‘10’. Con Malcom desaparecido en combate, el argentino aprovechó las medidas asistencias de Arturo Vidal, primero, y de Ivan Rakitic, después, para firmar dos goles, separados por apenas un minuto y 42 segundos entre el 1-1 y el 1-2. Le duró poco la ventaja al vigente campeón, que se marchó al descanso con las tablas en el marcador tras un error de cálculo de Cillessen que no desaprovechó De Blasis para conectar una media volea que se coló por la escuadra.

Sin demasiado ritmo en el desarrollo del juego, la segunda parte fue un mero trámite que se cumplió por compromiso. Mereció una última alegría el Eibar, generando un cúmulo de problemas al Barça tras la reanudación, ahogando su salida de balón con una intensa presión que le dificultaba conectar con los de arriba y teniendo en la derecha de Cucurella el gol de la victoria. En consecuencia, durmió el conjunto culé el juego y pensó en la recta final en el partido de la semana que viene, concediendo descanso a piezas claves como Sergio Busquets para llegar con la máxima frescura posible a la disputa del último título de la temporada. El ensayo, finalmente, no ha dejado demasiadas conclusiones positivas a seis días de enfrentarse al Valencia. Necesita reaccionar.

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