Nacional encontró el momento justo para celebrar en casa de Colo Colo
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La cabeza acompañó a los colombianos, dueños de las mejores decisiones. Colo Colo decepcionó: en 90 minutos le pateó una vez a Monetti.

Atlético Nacional venció en Santiago por la mínima diferencia y dejó a Colo Colo lleno de dudas. Sin brillar, el Verdolaga triunfó por su orden y su espera. Cuando no habían espacios, tampoco existió la necesidad de buscarlos. En la desesperación de los chilenos, los de mejor cabeza se encaminaron en el Grupo 2.

Con más emoción que elaboración, el primer tiempo terminó en blanco. Y además de costarle a ambos apuntar al marco del rival, ninguno logró destrabar el entramado defensivo que se les presentaba encima. Alexis Henríquez conectó, de cabeza, un tiro libre de Macnelly Torres pero Agustín Orion contuvo sin mayores problemas. Del otro lado, solo inquietó Jaime Valdés. Pajarito, que se paró por la diestra y generó una interesante sociedad con Óscar Opazo -el Cacique cargó todo su ataque a esa banda-, probó con potencia y sin suerte los guantes de Fernando Monetti. 

Nacional presionó las constantes pérdidas de balón del Cacique y asustó con las virtudes de Vladimir Hernández, pequeño solo en la estatura. Recibió siete faltas y cuando se enganchó en el centro y abandonó su malograda labor de extremo pudo desprenderse de sus marcadores por primera vez. La filtración de Jorman Campuzano rompió a la última línea blanca y el ex Junior no perdonó.

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Sobre el desenlace, Orion le dio una vida más al local al contener el intento de Andrés Rentería, pero nadie la aprovechó y los puntos viajaron hasta Medellín. Guede optó por quitar a Valdés y Rivero y perdió el partido que no podía perder; Almirón se cuidó lo suficiente y encontró el momento ideal para llenarse de festejos. Colo Colo tendrá que ir a buscar puntos a la altura de La Paz. El verde, apoyado eufóricamente por mil visitantes, toma vuelo.

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